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Si te gustan las buenas mamadas, si te gusta ver gente chupando tetas, o incluso mamando tetas enormes, has llegado al paraiso del sexo con boca y mas…

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Aqui teneis vuestra racion de sexo anal, con una rubia que sufre las enculadas mas brutales. A esta golfa le encanta que la enculen con fuerza, y por eso se presta a este video de sexo brutal.

En el podremos ver como se follan a esta rubia por el culo en posiciones inverosimiles. Siempre la esta dando por el ano pero al mismo tiempo retuercen su cuerpecito en poses imposibles de aguntar.

Si en embargo ella es una especialista del sexo duro y lo agunata como una campeonas hasta el momento que el tio se corre en todas sus cara y tetitas.
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Hace unos dias un amigo me invitó de miercoles a domingo a estar en su apartamento y dije en mi casa que me iba con unas amigas fuera de la ciudad. Estaba en un apartamento del norte de la ciudad y mi tio lo sabia y mis amigas me encubrieron. Mi tio me consiguio a ese amigo.

El tipo me queria de puta privada, era como su fantasia sexual. Me tuvo desnuda todos los dias, no me dejaba cerrar la puerta de baño, dormir desnuda, hasta ir al comedor desnuda. Solo andaba con zapatos de tacon aunque a veces descalza porque la alfombra es muy suave. El servicio era para el y para amigos de el.

La segunda noche bebi whisky pero en el segundo no se si me emborraché o el tipo me echó algo porque me dormi mucho mas rapido que lo debido por tomar alcohol. Recuerdo que el tipo me llevó desnuda a la cama alzada en sus brazos y en la cama tuvo sexo brutal conmigo, creo que no recuerdo mas, estaba adormiladas. Aunque era temprano, como las ocho de la noche. Soñe que tenia sexo con muchos hombres y que me decian guarradas y me acariciaban por todas partes con manos y boca y creia estar en alguna habitacion de burdel, la veia de una sola cama mas bien pequeña y un poco pequeña la habitación, con poca luz amarillenta.

A la mañana siguiente me desperté como a las nueve de la mañana y con dolor de cabeza y mucha hambre, estaba sola en la cama, desnuda y el tipo estaba en su estudio en su PC escribiendo algo. Desayunamos juntos y segui durmiendo. Pero despues del medio dia cuando me levante y fui al baño a ducharme vi que en la cesta de basura habia varios condones usados, con semen no se si del hombre que me invitó a su apartamento o de otros. No los toque pero habia varios, no se cuantos, no los conté pero creo que mas de cuatro y mucho papel higienico en la papelera. Nunca le pregunte al hombre lo que pasó, pero cada vez que pienso en ese sueño me excito.

follada-brutalEl video sexo de hoy os va dejar estupefacto. A una zorra se la van follar a lo bestia mientras pide mas.

El caso es que esta zorrona le han enganchado en unas folladas brutales, heciendole unas penetradas increibles. Hay que ver como mueve esta guarra la cadera mientras la estan dando caña. Esta claro que es una zorrita profesional, acostumbrada al sexo brutal.

Ademas remata el video con esta guarra tragando pollas. Coje esa pedazo de verga y se la mete hasta el fondo de la garganta, haciendole unas chupadas con ansia. Esta claro que tiene hambre arrastrada.
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rubia-chupona-webcamQuizas no sea una tetona, o no tenga un culazo que quite el sueño, pero te encantara conocerme, por que soy la tia mas guarrona, de todas las guarronas que hayas conocido.

Yes que soy una chica muy cachonda a la que le encanta el sexo brutal. Me encanta que me digan cerdadas y lo puta que soy mientras le hago chupadas a mis dedos, antes de metermelos en el coño mientras me estoy chupando las tetas.

Y es que me encanta masturbarme  mientras tu me miras, meterme los dedos hasta el fondo. ¿Te gustan ver tias masturbandose? Pues no pierdas tiempo y ven a conocerme. Va ser tu mejor experiencia de sexo.
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madura-tetona-chupapollasAqui tenemos a una golfa tetona, que te la va dejar bien dura. Con sus inmensas tetas, unas tetorras redondas , unas tetas naturales, te va a dejar con ganas de ser el tio que se folla en el video porno.

Y con esas mismas tetazas se follara una pija, antes de metersela en la boca y hacerle unas mamadas. Y es que esta golfa es una viciosa que no para de chupar pollas, antes de sacarle todo su jugo y tragarse la corrida facial que gotea en sus tetas. La escena final con esta tia tragando leche no tiene desperdicio.

Pero antes de eso no te pierdas ese culazo, con un coño bien jugoso, que solo de verlo te daran ganas de tener sexo brutal con ella. sexo que podreis ver en el video cuando el tio le penetre con su verga hasta el fondo.
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Jovencita follada en la casa de sus padresEsta jovencita esta siendo brutalmente follada por un tio con un gran pollon que ni le cabe entera a la guarra. La muy zorra solo puede gritar de placer cada vez que es penetrado su coño mojado. Se que que la zorrita se habia preparado con un modelito de colegiala y unas medias que va perdiendo mientras el tio se la folla. Lo mejor de todo es que a esta parejita no se le ocurre hacer esto en otro sitio mejor que la casa de la chavalita haciendo que su hermano pequeño escuche los gritos salvajes de su hermana. continue reading…

Sexo brutal en la oficinaImaginaos el escenario: un despacho, con una secretaria que tiene unas tetas casi como su cabeza y un gran escritorio donde ponerse a follar y a tener porno brutal del bueno. Se ve que el tio del video no ha podido contenerse ante una secretaria putita con estas medidas. Ademas la muy guarra no se corta al hacer ruido y que le oiga toda la oficia, menudos gemidos de placer. Los muy cerdos follan en la silla, en la mesa, por delante por detras, cualquier sitio y parte del cuerpo es bueno para aprovechar las horas del trabajo. continue reading…

Relato erotico en el que un hombre hace su fantasia sexual realidad, que un tio tenga sexo brutal y salvaje con su novia y delante suyo. Las barbaridades que le hace ese salido a la zorra son verdadero porno brutal.

Tantas vueltas le di a esa idea que al final se convirtió en una obsesión. Mi novia en manos de otro hombre. Entregar lo que más quiero. Cuanto más humillante y salvaje fuese la escena más excitante resultaría. Nunca me he atrevido a decírselo, siendo ella una chica responsable y poco dada a las extravagancias. Pero yo no podía más y esa idea no dejaba de rondarme desde hacía meses. Tenía que buscar la forma de hacer realidad esta fantasía.
Mi novia, Esmeralda, se iba a prestar a uno de nuestros habituales juegos. Pero esta vez no iba a ser yo su amante. Le había preguntado más de mil veces si había tenido fantasías con otro hombre, siendo yo el único el primero y único en disfrutarla. La respuesta era siempre la misma, solo tenía ojos para mí y cualquier fantasía con otra persona era imposible. Ni me había sido infiel ni tenía intención de hacerlo. Es más, no era nada comprensible con las personas que lo hacen y mucho menos con los que disfrutan de ello. La verdad es que llamar reaccionaria a Esmeralda es quedarse corto. Por eso este juego me lo tomé, en parte, como una venganza.

Di muchas vueltas hasta encontrar al sujeto que buscaba, no me valía cualquiera. Cuanto más desagradable fuese el elemento más me excitaría entregársela. Alguien que muy, muy salido, que nunca hubiese disfrutado de una hembra tan excepcional. Porque lo es, de eso no tengo duda. Puedo jurar que no es obcecación por ella, siendo para mí la mujer más bella que conozco. La describiré, aunque seguro me voy a quedar corto. En primer lugar la edad: Esmeralda tiene 29 años y no exagero al decir que es preciosa, vamos, una auténtica Venus. Desde que la conozco, y va para 15 años, apenas ha cambiado. Tiene un pelo magnífico, suave y muy cuidado. Le gusta llevarlo recogido, aunque lo tiene largo, color castaño claro y muy liso. De su cara sus ojos verdes, grandes y vivos, con unos labios dibujados con carboncillo y un cuerpo que más parece un pastel. Los pechos, talla 90, muy firmes, blancos y suaves, con unos pezones grandes y sonrosados. Su cintura estrecha, su culo hermoso y una discreta entrepierna que siempre trata de ocultar, le da cierto reparo desnudarse y mostrar tales maravillas y eso que hace más de 15 años que me permite disfrutarla. Tenía y tiene, la piel más perfumada y nívea que conozco, por eso su amante debía ser la antítesis. Es una mujer elegante, aficionada a los trajes chaqueta de marca y enemiga acérrima de las minifaldas, tops y escotes descarados. Gasta mucho dinero
en ropa y en cuidarse, no escatimando en cremas y demás potingues.

Tardé varias semanas en encontrar al perfecto “follador”. Paraba en una cervecería próxima a mi casa, era peón en una obra cercana y acudía todos los días a comer con varios compañeros. Se llama Jos. Vino a España hace varios años desde de Guinea y desde entonces se ha ganado la vida currando en las obras de la zona. Me pareció tan alto como yo, pero mucho más corpulento y muy, muy feo. Grotesco incluso. Con unos labios enormes, agrietados; unos dientes roñosos, sucios, descolocados y enmarcados por una barba rizada, siempre a medio crecer. Su piel era áspera, como curtida y con unas uñas sucias por el trabajo. Las cremas que se echa mi novia se habrían evaporado en la piel de este sujeto, tal es su sequedad. Solo imaginármelo con ella me excitaba enormemente.

Le contraté en mi casa para algunas chapuzas y un día, de pasada, le presenté a mi novia. Ella venía del trabajo, es ejecutiva de publicidad. Llevaba un buen traje con pantalón. Al presentarle al sujeto le dio poca importancia, mostrando cierto desprecio. Porque Esmeralda algo clasista y en ocasionas más racista que Hitler. Durante varios años he tratado de intentar bajarle esos aires y ya puedo decir que excepto en esta ocasión, he fracasado. Él apenas la miró, mantenía la vista agachada, contemplándose las manos. Todo lleno de yeso y con el mono más raído del mundo. Cuando se marchó le pregunté por ella, ya había suficiente confianza para ello. Me dijo que le parecía muy bonita, un bombón, aunque algo estirada. Aún tenía reparos en decirme la verdad, pero sus ojos le delataban, se la habría comido allí mismo. ¡Perfecto!, el juego estaba en marcha.

Mi novia y yo teníamos un lugar estupendo, en una apartada vaguada de un pinar cercano a Madrid. Un lugar donde habíamos llevado a cabo nuestras fantasías y donde acudimos esporádicamente desde hace 10 años. Nunca encontramos a nadie. No hay casas en varios kilómetros y mira que es difícil en Madrid. Nos gustaban los juegos y más de una vez la había atado para hacerle el amor. Así que le propuse repetir, prometiendo que iba a ser lo más excitante de su vida.

“¿Te gustaría follarte a mi novia verdad?”, le pregunté al muchacho mientras trabajaba en el jardín. Vi que era un tío muy mañoso y concienzudo, tanto mejor.

“No. Es tu novia, solo te dije que es muy guapa.” Hablaba en un mal castellano y con cierta vergüenza. Según me había contado, en su país las mujeres tienen un papel muy distinto. Ellas ni proponen, ni disponen, tan solo se prestan a lo que quiera su marido. Por eso, le sorprendía que aquí en España disfrutasen de mayor protagonismo. Aquí le imponían mucho respeto, tanto que llevaba casi 5 años sin acostarse con ninguna.

“Pues yo quiero que lo hagas. Incluso soy capaz de pagarte por ello. Yo no puedo hacerle el amor (mentira) y quiero que ella disfrute con alguien.” “¿Lo dices en serio?, me parece que no le gusté demasiado.” “Ya lo creo que sí. Te la pondré en bandeja y podrás hacer lo que quieras con ella … todo lo que quieras. Quizás estuvo un poco seca contigo, pero ya te digo que seguro va a disfrutar. Engaña mucho, pero cuanto más desagradable te pongas y más te aproveches de ella más disfrutará y se excitará, créeme.”“¿Cómo lo voy a rechazar?, ¿Cuando? …estoy impaciente.”

Sería el próximo sábado. Yo estaba impaciente, pensaba que el negro se masturbaría toda la semana pensando en ello. La cara que puso al oírlo era increíble, como si le hubiera tocado la lotería. Una mujer increíble, con la que todo el mundo hubiera soñado, dispuesta a hacerlo todo. Cualquier perrería que se le pasase por la cabeza, cualquier obscenidad, aquello que no se había atrevido a hacer con otras. En fin, la oportunidad de su vida. A mí, sólo pensar en ello me excitaba inmensamente. Esa semana no podía evitar verla de diferente manera. Veía su cuerpo y me lo imaginaba en otras manos. Evité hacer el amor con ella con diferentes pretextos, la quería super excitada. Incluso compré unas pastillas que me habían recomendado y que la pondrían al límite. En esos momentos ella no se esperaba lo que vendría encima.

Llegó el sábado. Quedé en el pinar con él a las siete de la tarde. Era verano y teníamos luz hasta las 10 de la noche. Yo quería verlo todo a la perfección, era mi gran momento. Ella también estaba excitada. Aquellos juegos en los que la dominaba siempre le habían gustado. La ataba a un árbol y disfrutaba de ella, con paciencia, un buen rato. La excitaba sentirse entregada y en mis manos. Con los ojos cerrados y dejándose hacer.

Entramos en el bosque charlando de cosas sin importancia. Una vez en el lugar lo dispuse todo. Ella llevaría tan solo unas bragas blancas de esas que son altas por los lados y un sostén estupendo, de los que se abren por delante. El conjunto se lo compré expresamente para ese momento y pensando más en los deseos del albañil que en los míos. Tapé sus ojos con la venda negra que habíamos utilizado en otras ocasiones. Ella temblaba de excitación. Después le até las manos a la espalda con una buena soga, la puse de rodillas y le di un beso en la boca. Estábamos muy calientes y la espera todavía la iba a excitar más. Me alejé unos cinco metros, apoyándome sobre un árbol. Me puse cómodo. He de reconocer, que no fiándome del sujeto en cuestión, cogí un buen cuchillo por si la escena degeneraba demasiado. Al fin y al cabo él no era más que un desconocido y ante tan extraordinario panorama podría volverse loco.

A las 7 menos cuarto llegaba Jos con una camiseta de tirantes muy sucia y un pantalón corto rojo. Venía a paso ligero, seguro que ya llevaba un rato observando. Nuca me había parecido tan grande. Unos brazos enormes, oscuros y fuertes, con las manos más desmesuradas que haya visto, casi parecían talladas en madera. Cuando la vio medio desnuda y de rodillas en mitad del bosque, abrió mucho los ojos y me sonrió malévolo. Era mirada significaba una cosa, se iba a poner morado.

“¿De verdad quieres que lo haga?”, dijo en voz baja. Era mi última oportunidad. Quizás ver a semejante individuo sobre mi novia no mereciera tanto la pena. Podía enfurecerme y acabar mal. Sobre todo cuando había creado tales expectativas en este sujeto. Vamos que pude distinguir el bulto entre sus piernas a varios metros de distancia. Y yo sabía que no iba a haber compasión. Pero ya era tarde, no podía echarme atrás.

“Es toda tuya, haz lo que te plazca, tan solo te pido que no la beses, no le hagas daño, no digas una palabra … ah y no me mires.” Ella oía un murmullo y movía la cabeza para escucharlo bien, pero los pájaros y el viento enmascaraban nuestras palabras. “Bien, pero no quiero que te arrepientas y me cortes la faena. ¿De verdad tengo libertad?” “Te lo juro, podrás hacerlo donde quieras y como quieras, está a tu disposición, y ya ves que mujer más hermosa no vas a encontrar. No te preocupes por dejarla embarazada, toma pastillas, así que puedes hacerlo a pelo.” “¿No me molestarás para nada?” “No lo haré.”

Jos no quiso esperar más y se acercó a ella con paso firme. Estaba impaciente. Cuando Esmeralda le oyó levantó la cabeza y se puso más erguida. Se mordía el labio inferior y se pasaba la lengua para tenerlos más apetecibles aún. Ella también se impacientaba. Jos se acercó a pocos centímetros, colocando su pelvis muy cerca de esa linda boca que yo tantas veces había besado. La observaba con paciencia, quería disfrutar del momento, su momento. En la vida se habría imaginado la escena. Él de pie, con una preciosidad arrodillada a sus pies y con permiso para hacerle de todo. Una mujer pidiendo que se aprovechen de ella. Dio varias vueltas estudiando la jugada. Observó como sus pechos palpitaban, luego dio la vuelta contemplando su culo apoyado en los gemelos y los pies desnudos sobre la broza del pinar. Estando ahí detrás la cogió por la nuca bruscamente y la puso de pie. Ella gimió. Después Jos paseó sus dedos por el borde de sujetador con gran paciencia, mientras sacó una enorme lengua y se la paseó por la mejilla derecha, acabando el recorrido en la oreja. A ella eso le encantaba. Mientras sentía el aliento tan cerca se estremecía de gusto. Jos la trataba con descaro, cogiéndola de la cintura y apretándola a él. De pronto se apartó, metió una mano en el bolsillo y sacó una navaja muy mellada. En ese momento me sobresalté bastante al ver el arma. Aún así, yo estaba muy excitado y solo con verla así frente a él, ya había tenido el primer orgasmo.

Jos no quería abrir el sujetador por el broche. Metió la hoja de la navaja entre las dos copas del sostén y lo cortó súbitamente. Los pechos saltaron libres. Él no quería esperar más, así que apartó el sujetador y dejó sus senos totalmente al descubierto observándolos con deleite. Sus ojos se abrieron ante tal panorama. No tenía prisa y seguro que nunca había visto nada tan bello. Unas tetas blancas, turgentes y suaves, con un olor delicioso y todas para él.

Al poco rato empezó a amasar esos pechos con total descaro. Los estrujaba como yo nunca lo había hecho, pellizcando con cierto sadismo los pezones y jugueteando sin cesar. El bulto de su entrepierna crecía y una mancha en su bragueta le delató, estaba teniendo sus primeros orgasmos. Realmente llevaba un tiempo largo sin tener una mujer entre sus manos y esta, según me contó, era la primera chica blanca con la que se lo hacía.

Jos no tardó en colocar sus labios y succionar con avidez. Unos labios enormes, arrugados que movía con desesperación. Los lamía como si fuesen helados y se los metía en la boca. Ella mientras gemía, retorciéndose de placer. Y yo a pocos metros creía reventar, aún hoy, mientras escribo y recuerdo la escena me enciendo. Jos parecía disfrutar con el sabor de esas increíbles tetas. Sus dedos no tardaron un deslizarse lentamente hacia el coño. Le reconozco su paciencia, yo ya la hubiera penetrado. Esa mano tan grande y repelente bajó del pecho izquierdo, por el vientre hacia la pelvis. Después pude ver como introdujo los dedos por debajo de las bragas y
empezó a pasearlos por el bello púbico, jugueteando entre lo rizos. No tardó demasiado en bajar un poco más, metiéndolos entre las piernas sin llegar a penetrarla. Ella gimió con más fuerza, estaba muy, muy húmeda. Jos sacó los dedos y los olió. Entonces me miró y puso cara de deleite. Yo le había dicho que no me mirase pero, la verdad, es que no era momento de reprobaciones y él se estaba portando como un profesional. Al principio yo creía que iba a llegar y se la iba a follar un par de veces, sin más misterios. Pero aquello parecía una escena de película X.

En fin, los dedos estaban totalmente húmedos, como los muslos de mi novia. Hacía rato que se corría de gusto, como yo nunca lo había visto. Jos volvió a sacar la navaja del bolsillo y cortó los laterales de las bragas, dejándolas sujetas por debajo y descubriendo los primeros bellos de su pubis. Después se las arrancó, tirándolas junto a mí. La paciencia del muchacho se agotaba. Ella se retorció, intentando ocultar su sexo, pero ya estaba totalmente desnuda y su coño esperaba ser ocupado cuanto antes. Pero aún le quedaba un rato.

Yo nunca había estado tan excitado. Aunque, por otra parte, deseaba que algo interrumpiese la escena. Impedir que humillase aún más a mi novia. Hasta ese momento ya había sido suficientemente interesante … pero ya no había marcha atrás.

Jos apoyó sus manos en los hombros de Esmeralda y la puso de rodillas ante él. Ya sabía o lo que venía ahora. Antes de follársela quería un completo, que ella se la chupase. Pero antes se fue a su espalda y le desató las manos para que “trabajase con libertad”. Yo sabía que Esmeralda no iba a descubrir sus ojos. Permanecía quieta, colocando los brazos delante y cubriéndose el sexo aún con algo de pudor. Jos se puso en frente mientras se relamía. Aún estaba totalmente vestido y cada vez más impaciente. De pronto se bajó la cremallera y rebuscó por el orificio. Su polla estaba a reventar, así que tuvo que bajarse los pantalones y los calzoncillos. Por aquello de los tópicos y siendo Jos un tío bastante corpulento, pensé que el aparato sería impresionante y lo cierto es que lo era, aunque no tanto como me había imaginado. Cerca de 20 centímetros, muy grueso y negro como el azabache. Parecía, eso si, mucho más brutal. Con venas descomunales. Desde luego parecía mucho más ancho de lo normal. En la punta un glande tan enorme como sonrosado y en la base una gran fronda de pelos. Ella se mojó los labios, presintiendo impaciente el momento de la mamada. A mi las fellatios me encantan, pero lo cierto es que Esmeralda no se prodigaba mucho. Aquel día era una excepción, no sé si fruto de las pastillas, del momento o ambos. Jos cogió su instrumento y se la apoyó en la mejilla invitándola a jugar. Yo me moría viendo como restregaba aquella enormidad en el precioso rostro de mi novia. Pero Esmeralda no esperó mucho. La cogió con las dos manos y empezó a darle besos delicadamente de abajo a arriba. Colocaba la boca en forma de O y besaba con deleite la punta, abriendo un poco y saboreando parte del glande. Unos besos sonoros, largos, aspirando el olor y notando en la punta de los labios todos los detalles.

En ese instante ella debió notar que ese no era mí aparato. Olía diferente y aunque era de similares dimensiones, parecía más hosco y más grueso. De estar en frío seguro que la habría rechazado asqueada, pero en aquel momento, mientras entre sus piernas brotaba tanto liquido, hubiera hecho cualquier cosa que le pidiesen. Y así fue. En un primer momento titubeó, pero la excitación podía más, así que de los besos pasó a los lametones. Aún pequeños y tímidos, con la punta de la lengua recorriendo los laterales del pene. Así es como me lo hacía siempre, pero Jos no era yo y quería correrse cuanto antes. Sin chorraditas. Mientras ella lamía retraídamente la agarró de la nuca y le metió la mitad de la polla en la boca. Pude ver como ella casi se ahogaba. Sin contemplaciones. Él la movía arriba y abajo y ella se dejaba hacer. Esmeralda le puso una mano en el culo y otra en los testículos, masajeándolos con cierta habilidad. Una habilidad desconocida para mí. Pero quería sentir el calor humano así que se arrimó, apoyando su pecho sobre los muslos y restregándose. Verla tan blanca, preciosa y enroscada en las piernas renegridas de aquel gañán… es una imagen que no olvidaré por muchos años que pasen.

Jos no podía esperar más. De pronto paró y empezó con grandes espasmos a correrse dentro de la boca. Ella se sorprendió aún más, yo nunca lo había hecho. Pero agarró el pene y siguió moviéndolo, casi diría que ordeñándolo, hasta que expulsó todo lo que tenía, salió de la boca y con él borbotones de semen caliente y muy blanco. Yo me moría. La leche salía viscosa y en cantidad, como nunca lo había imaginado. Salpicando su cara y resbalando por los pechos. Si hubiera tenido una cámara de fotos hubiera sacado una increíble instantánea pornográfica. Jos gruñía y se convulsionaba mientras mi novia le vaciaba los testículos, apretándolos para sacar todo el jugo. Ella no podía estar más excitada con el baño. Empezó a restregarse la viscosidad por todo el cuerpo, sacando la lengua y saboreándolo con absoluto deleite. Desde luego eso no lo había visto en ninguna película porno. Nuca pensé en verla así, tan seria, tan estirada y ahora saboreando la leche caliente de un desconocido y frotándosela por todo el cuerpo como si fuese aceite de baño. Él la estaba disfrutando más de lo que yo en 15 años y encima me encantaba.

Tuvo su primer orgasmo sin siquiera tocarse el coño. Después quedo tendida y totalmente desnuda, con las piernas cerradas sobre la broza de los pinos.

Pero a Jos no le había parecido suficiente, así que no tardo en agarrarle las tetas casi con desprecio y comenzar de nuevo el masaje. Poco le importó que estuvieran llenas de semen. Las estrujaba con avidez con una mano mientras con las otra buscaba el coño. ¡Qué manera de frotar!. Ella parecía dispuesta, así que abrió las piernas y cogió las manos del negro, conduciéndolas y apretándolas contra su piel. Al rato ella las había conducido a su sexo, apretándolas con fuerza. Esas manos tan ásperas y grandes no podían ser las de su novio, las mías. Pero no parecía importarle. Esmeralda se incorporó un poco mientras él la manoseaba. Ella gimió cuando entró el primer dedo. Le agarró la polla y empezó a menearla, pretendiendo ponerla en forma de nuevo. Jos se puso de rodillas, le había gustado mucho la hermosa boca de mi novia así que se la volvió a poner en los labios. De verdad pensé que le iba a quitar el color del pene, desde luego, el sabor se lo quitó. Ella volvía a lamer de una forma que yo nunca
habría imaginado, casi diría que con apetito, con voracidad. Cuando el cacharro estuvo duro como una piedra y húmedo con la saliva de Esmeralda, ésta se tendió, invitando a la penetración. Jos se echó encima sin demasiado cuidado y la clavó con rapidez. La vagina no podía estar más lubricada así que no había problemas. Esmeralda gemía con fuerza, sabiendo quizás que yo estaba cerca y que con ello haría aún más grande mi cornamenta. Él empezó a envestir con furia. Le mordía el cuello y agarraba su culo con fuerza salvaje. Los orgasmos no tardaron en llegar. Primero los de ella. Sonoros y seguidos. Después el de Jos que parecía rugir mientras inundaba a mi novia con un nuevo baño de semen. Pocas veces lo había hecho así, a pelo, con una hembra tan limpia y dispuesta.

Ella respiraba como si le faltaba el aire. La venda de los ojos se le había movido y creo que vio por unos segundos al hombre que la estaba follando de semejante manera. Un tipo extraño, al que tan solo había visto una vez y que, según reconoció, le parecía repugnante. Vaya con la racista. Pero lejos de gritar Esmeralda se colocó de nuevo la venda como si nunca se hubiese movido. Cogió la cabeza de Jos por la nuca y le besó con ganas. Un beso largo, lúbrico y apasionado.

“Ha sido fantástico. Quiero más, lo quiero todo.” Pero poco le interesaban a Jos los besos, y más sabiendo que podía hacer cuanto quisiese. Además ella aún tenía restos de semen en la boca y eso a él no le hacía demasiada gracia. Así que no contestó y apartó sus labios. Se puso de rodillas, la observó con detenimiento y de pronto le dio la vuelta bruscamente. Ella se quedo boca abajo, con su cuerpo desnudo sobre la tierra. Pero no parecía importarle.

Ahora el culo era el gran protagonista. Tan blanco, tan redondo y apetecible … toda una provocación. Jos no iba a dejar pasar la oportunidad de sodomizarla. Yo nunca había pasado de manosearlo, a ella le encantaba. Pero ay, ese orificio tan delicioso, que yo nunca había llegado a conocer… Para ella también era la primera vez, para él estaba claro que no. El negro metió dos dedos en su vagina, humedeciéndolos y utilizando aquellos jugos para lubricar tan estrecho agujero. Una vez conseguido introdujo esos mismos dedos en el ano, dilatándolo y preparándolo para la penetración. Ella se dejaba hacer y volvía a gemir, sin atisbo de dolor alguno. Para mí ya era demasiado, verla tendida sobre un suelo tan sucio, retorciéndose de gusto, gimiendo y con un extraño explorándole el ano. En fin, más de lo que nunca había imaginado

La polla de Jos no tardo en llegar. La colocó sobre el ano y la empujó lentamente hacia el interior. Mientras, con una de sus manos abría los cachetes para facilitar la maniobra, con fuerza … arañándolos. Esta vez le costó un poco más. Luego pude ver como ella tenía grandes marcas por todo el cuerpo, arañazos en el culo, moratones, mordiscos en el cuello y en los pechos. Vamos que la dejó convaleciente, o ella a él, según se mire.

Esmeralda se tocaba por delante, consiguiendo otro gran orgasmo. Pero a Jos, tras aquel par de corridas increíbles, parecía no quedarle más leche.

Era la tercera y última corrida. La soltó en lo más profundo de mi novia, con todo el pene dentro del ano. Este se había dilatado enormemente y parecía no tener problemas en recibir aquel instrumento. Jos se quedó tumbado encima de ella, en silencio, con su polla aún dentro. Soltando los últimos chorros de leche dentro. Ella permanecía debajo, suspirando, mitad sudada y mitad cubierta de semen. Había tenido un nuevo y extraordinario orgasmo.

“Me ha dolido un poco, pero ha sido fantástico. Aún tengo tu sabor en la boca, dame más… hazme lo que quieras.”

Jos abrió mucho los ojos y entonces me miró con cara de sorpresa. La había penetrado por sus tres agujeros y los tres estaban ahora llenos con su esperma. La había sobeteado incansablemente y chupado todo el cuerpo y ella quería más. A mi me pareció que si hubiera habido tres hombres más se lo hubiera hecho salvajemente con los tres.

Pensé que se la volvería a meter an la boca, le había gustado tanto la mamada que hubiera sido lo más normal. En fin, tenía donde elegir y ella no podía estar más dispuesta. Pero Jos se levantó lentamente, dejándola desnuda boca abajo. Sacó su pene que aún permanecía algo empalmado y chorreante, del ano. El cuerpo de Esmeralda brillaba cubierto de semen. Él me volvió a mirar. Estaba impresionado, pero se subió lo pantalones y reaccionó como yo nunca me habría pensado. Bajó la mirada, observó a Esmeralda desnuda retorciéndose a sus pies y la escupió en
la espalda con desprecio, marchándose de allí.

He tratado de evitar el bar y nunca más lo he visto. Reconozco que me daría vergüenza. Aquel fue el momento más excitante de mi vida, aunque nunca me he atrevido a repetirlo. Tampoco he hablado con ella de esto. Si, me dijo esa misma tarde que había disfrutado una barbaridad y que tenía el coño y el ano algo irritados, aunque había merecido la pena. Yo estaba como loco. Mientras ellos follaban me masturbé tres veces. Y he de decir algo en mi favor. Cuando él se fue, cogí a Esmeralda, que aún tenía los ojos tapados, y repetimos la jugada… desde el principio.

restregando metiendo polla culoUn video de amateurs, donde un matrimonio esta pasandolo bien. La madura puta, está con el culo en pompa mientras el marido le restriega la polla por el ojete una y otra vez, dandole lentas pasadas, hasta que su polla morcillona pasa a tener una dureza considerable, es en ese momento, cuando la esposa madura, harta de tanta tonteria, le agarra el cipote al marido y se empieza a encular ella misma, metiendose toda la polla en el culo y cabalgandolo cuál amazona en celo.

Maduras sexo por el culo.

penetrada y azotada mientras la chupa.jpgUna zorra con unas botas de tacon hasta la rodilla, esta sobre un pollon negro con el culo en pompa, recibiendo polla en el coño, mientras el negro le azota el culo y le da fuerte, mientras tanto, la zorra con una polla en la boca, es embestida por los dos lados y con cada embestida se mete un poco mas de polla en el coño y en la boca.
Porno brutal con mamadas brutales.

Porno brutal, sexo brutal y mamadas brutales con tacones.

No hay nada como tener sexo en un coche, al lado de una carretera, sintiendo como el placer y el miedo de que te descubran hacen que el deseo recorra todo tu cuerpo. Os dejo el relato erotico de una zorra cachonda que no podia esperar para tener sexo brutal con su novio.

Victor me la metio en mi culito, yo estaba no se adonde pero era sabroso, lindo, me sentia la mujer mas deseada y amada sobre la tierra. Pablo de lado se hacia la paja mientras nos miraba.

Veníamos de pasar el día en una finca y no tuvimos la oportunidad de hacer nada de amor y sexo, nos quedamos hasta muy tarde esperando a que todos se fueran pero no dio resultado. Salimos como a las diez de noche. La carretera estaba estupenda, despejada y la luna bellísima, estaba con tanta claridad que se podía andar sin las luces encendidas. Lo cierto es que yo no quería llegar a la casa por que los niños estarían despiertos y seguro que no nos dejarían en paz para hacer el amor ni poder hacer nuestras fantasías.

Después de un rato en la vía yo le comenté a Pablo que en la casa no podíamos hacer nada y que el día, aunque bonito, no pudimos ni chuparnos un ratito, estaba realmente caliente y tenía ganas de sentir un miembro que me perforara.

Pablo también tenía muchas ganas y paró el rústico en el que viajábamos que no tiene puertas por cierto. Antes que él parara ya me iba acariciando mis tetas y subió la franela y los sostenes por encima de mis senos en plena carretera. Cuando paró dio la vuelta y bajó los monos pantalones deportivos y mis pantaletas hasta los tobillos y comenzó a darme unos lengüetazos que me hacían gemir y ver estrellitas de placer, yo le pedía más pero también se lo quería chupar…

Era algo fascinante hacerlo allí en plena vía, sentir el placer y estar pendiente si venía otro vehículo me volvía loca, con mis rodillas arriba y semi desnuda Pablo me poseyó con unas ganas locas, sus movimientos eran feroces yo gemía, gemía, gemía y jadeaba de la locura en que estaba, cuando llegaba yo a acabar por primera vez allí (tener mi primer orgasmo) vimos las luces de un vehiculo que se aproximaba yo le dije a Pablo que siguiera no me importaba nada en ese momento pero él me dijo que mejor esperábamos por que era solo un carro y después seguíamos.

Él se apartó y abrió la cubierta del motor para que los del carro pasaran y solo suponían que estábamos accidentados, (mala idea) bueno Pablosiguió metiéndome mano en mi culo y mamando mis tetas y eso me mantenía calientita, cuando los de carro pasaron por un lado se oyó una voz que grito es el de Pablo. Eso hizo que yo me subiera el mono como pude Pablo fue y cerró la cubierta del motor y del carro, se paró bien adelante y vimos por las luces traseras que la intención era retroceder y una silueta corría hasta donde estábamos nosotros, bajé mi franela y me acomodé en el asiento.

Pablo encendió el carro y arrancamos… No sin antes percibir que era nuestro amigo Víctor y no se como hizo y se montó en nuestro rústico y les gritó a sus acompañantes que se iba con nosotros (frustración de planes). Los otros se despidieron con los esperamos allá y se fueron rápidamente, Víctor hablaba y preguntaba y no sabíamos que responder.

El ambiente era sensual y el olor a sexo era resaltante. Después de un rato dice Víctor, bueno, yo no quería estropear el viaje, de verdad les pido que me perdonen… Pablo le responde con una pregunta: ¿Y porque dices que no querías echar a perder nuestro viaje? y él responde por que es obvio y halándose su franela señala la mía.

Resulta que con el apuro yo me subí los monos y me bajé la franela pero no me percaté que el sostén lo dejé por encima de mis senos y se marcaban los pezones de una manera evidente de excitación. Yo estaba excitada por que conocía a Víctor y Pablo me comentó que yo le agradaba y mientras veníamos en el camino yo no encontraba como hacerle señas a Pablo para ver si se daba algo y el muy de Pablo le dice, por mi no se a echado a perder nada, por el contrario se puso mejor, yo oí eso y me dije bingo, el hombre agarró la señal…y después dijo algo que me puso a millón cuando me retornó la pelota y dice, bueno eso lo digo por mi, pregúntale a Mireya.

En eso veo que Pablo detiene el vehículo otra vez y me imaginé que los dos me iban a coger en ese lugar y Pablo dice otra vez, se apagó, refiriéndose al carro y dijo, ya lo reviso bajándose del carro, abrió la cubierta del motor y yo me quedé petrificada.

Mi esposo se acercó por el lado derecho del carro y le dijo a Víctor que necesitaría que sostuviera dos cables que estaban por debajo del tablero y que cuando llegara corriente avisara y yo le encendería dándole por la llave. Yo no sabía si era verdad o una estrategia de mi esposo para que Víctor y yo no desinhibiéramos, lo cierto es que para esa operación él tenía que casi montarse por encima de mis piernas, y se sentía en el ambiente un olor a sexo que nos embriagaba de deseo.

Estando en esa posición comencé a sentir unos toques en mis piernas y él al ver que no rehusaba los hizo con mayor detenimiento, subía y bajaba su mano desde el tobillo a mis muslos. Yo sentía esa mano y me provocaba dejar todo y llevarla a mi entrepierna, al poco tiempo de eso comenzó a estrujar mis muslos diciendo que le gustaban y que si me dejaba comerlos y trataba de separármelos, yo oponía un poco de resistencia y él al ver eso subió la mano y me agarró los senos y sin darme tiempo los estrujó, apretando uno de mis pezones y eso me pone malita, de verdad no se que pasó yo cerré los ojos y me dispuse recibir toda clase de caricias separando mis muslos, en ese momento no se cuanto tiempo pasó de verdad, yo estaba mojada por la cogida que momentos antes me dio mi esposo y después estaba siendo acariciada por otro hombre en plena carretera y a unos pocos pasos de mi marido, eso estaba delicioso y genial.

Imaginaba que si con Pablo fue fenomenal con los dos ahora bueno ya ustedes están sintiendo el deseo ya podrán imaginar como estaba en ese momento que todavía lo escribo y tengo que masturbarme para aliviar y seguir con el cuento.

Les cuento que cuando abrí los ojos mi esposo estaba a un lado contemplándonos, que espectáculo Víctor tenía su mano derecha por dentro de mis monos acariciando mi culo y su mano izquierda entre mis tetas y lamiendo mis pezones alternándose entre ellos. Y yo con las piernas bien abiertas y con la franela por encima de mis senos.

Yo me espanté y Víctor no encontraba que decir solo balbuceaba cosas sin sentido, Pablo dijo algo como uno no los puede dejar solos por que inventan…el pobre Víctor se moría del susto, yo cuando vi que él estaba todo cortado de reacción y no sabía si era en serio o juego y aprovechando me calentura lo agarré y le puse mis manos en sus mejillas que estaban frías del susto y lo besé en los labios y él veía a Pablo y no reaccionaba y metí mi lengua en lo más profundo de su boca y fue cuando por fin entendió que era parte de un juego entre nosotros.

Después que nuestro amigo reaccionó y se le quitó el susto continuamos con nuestra partida, en ese sitio a la luz de la luna estaba hermosísima, Pablo y Víctor competían por darme la mayor atención y ver quien me daba el beso más sensual, la caricia que me estremecía más y cosas como esa, víctor me comió el culo y dijo, en esto tendré que comer culo con sabor a macho por que ya vi que te la cogiste antes que yo llegara, pero esta mujer está riquísima y me comía como un experto, yo por mi parte le estaba mamando la verga a mi esposo que me preguntaba si me gustaba como me comían el culo y estaba fenomenal.

Después a la orilla de la carretera me recosté del asiento y le puse mi culo a víctor para que me cogiera, me la metió despacito y después de unos cuantos movimientos lentos, que me permitió delirar, sintiendo su entrada y salida percibiendo su largo y delicioso palo, yo estaba no se adonde pero era sabroso, lindo, me sentía la mujer más deseada y amada sobre la tierra.

Pablo de lado se hacía la paja mientras nos miraba, yo podía verlo en algunas ocasiones que me permitía abrir los ojos y en una de esas él me mostró lo parado que lo tenía y no pude dejar de llamarlo para darle una mamada mientras víctor me partía en dos de los empujones que me estaba dando.

Víctor le preguntó a Pablo si podía acabarme adentro, es decir echarme su leche adentro de mi culo y él le contestó eso es con ella, Mireya es la que decide en eso, y yo le dije que cuando fuera a acabar me dijera. Yo le pregunté a mi esposo si él también quería acabar y me dijo, aguanto mi vida.

Víctor me gritó voy a acabar y yo solté la verga de Pablo que tenía entre mis manos y mi boca y me di la vuelta, tomé la de Víctor y comencé a chuparlo mientras Pablo me cogía otra vez, Víctor acabó y se derramó en mi boca, su leche estaba caliente, era más caliente que la de Pablo y bastante viscosa, espesa, deliciosa, pude saborearla como a mi me gusta chupar una verga que brota su leche mientras me cogen rico, luego le toca a Pablo y me tragué su leche bien buena, abundante y más fluida que la de víctor. Después seguimos y dejamos a víctor en su casa, Luisa que es su esposa estaba esperándolo y nos despedimos con el compromiso de vernos pronto y que él llevaría a su esposa al próximo paseo

Ese domingo, pese que llegaría a casa con ganas de que me cogiera Pablo, y tal vez los niños no nos darían espacio y resultó que cuando llegamos estaban dormidos y nosotros nos dimos un baño juntos y recontando lo sucedido volvimos hacer el amor como si estuviéramos fresquitos.

Por eso digo yo que entre más haces el amor más te dan ganas de sexo.

Relato erotico que nos cuenta un chaval de como al no tener un sitio donde tener sexo salvaje con una zorrita cachonda, se pusieron a hacerlo en medio de un pub a la vista de todos.

Note la cabeza como entraba, el me tocaba el clitoris, las tetas, yo me retorcia de gusto delante de todos con un vaiven casi imperceptible para los otros que para nosotros era puro sexo.

Te cuento… corría el año… ¿1998? (si, puede ser con exactitud no lo recuerdo). Bueno, eran carnavales y yo vivía todavía en mi pueblo. Nos disfrazamos con mis amigos de futbolistas (para ellos fácil, rápido y económico). Recuerdo con exactitud que mi parte de arriba era del Celta de Vigo y la de abajo del Paris Saint -Germain, ¿puedes imaginar combinación mejor? Con los calcetines altos esos y unas botas de futbol prestadas, bueno, todo era prestado, con bragas y sin sujetador (porque la tela esa mola mucho y marca muy bien). En fin, que fue uno de mis mejores carnavales (junto con el que me disfracé con una amiga de mecánicos).

Éramos un equipo de futbol, con balón y todo, y yo me dedicaba a entrar en coña a las chicas, como ellos y bueno, fue genial, genial, qué risas. El caso es que entró una amiga mía al pub donde estábamos y fui hacia ella y le dije alguna obscenidad (en plan coña)… ella no iba disfrazada, ni nada… nos pusimos a bailar y a mí el rollo baile lésbico me encanta… no por mí que por la mujer en si no siento nada, si no porque a los tíos se les cae la baba… y ya sabes mi tendencia a exhibicionizarme… así que ya nos ves allí restregándonos, yo actuando como varón, llevándola a ella… jeje, qué caras por allí… hubo un momento que sonaba el Losing my religión de REM que me enciende y me parece muy sexy y le metí la pierna entre las suyas y ella se restregaba en ella mientras yo le mordía el cuello (en plan teatrero), y le decía (tía, ¿has visto qué caras?), ellos babeando y ellas con cara de jodidas putas jeje… después la cogí de espaldas y me movía lentamente detrás sujo, restregando mis pezones en punta por su espalda, mientras los tíos hacían corro ya por allí y más de uno intentaba pegarse a mi espalda, pero le pegaba un codazo y listo, y otros se nos acercaban en plan macho ibérico. El caso es que Lluis también estaba por allí, me cogió por la cintura y me dijo has bebido demasiado, no montes más el numerito (muy paternal, pero ya verás después)… y en estas que me coge y me lleva a unos sofás con mesas… el bar estaba a tope de gente y sí, había bebido, pero era muuuy consciente de todo. En estas que no cabíamos, porque casi todo estaba ocupado y me sentó en su regazo de espaldas a él (el muy cerdo ya sabía lo que quería juassssssss), y bueno, lo que te decía esta mañana de las erecciones, que uffff, me ponen a mil… noté allí todo (piensa en el pantalón de futbol, que me parece super sexy y deja que la polla se ponga bien tiesa)… le dije ¿qué es eso?, y él ¿tú que crees?, mira cómo me has puesto, cogió mi mano y la restregó por toda su polla mientras me besaba el cuello. Yo en este momento ya estaba mojada, en parte por el baile, en parte por los tíos que nos miraban y ahora ya por la maldita erección.

No teníamos donde ir a follar, ni coche, ni casa y en la calle hacia un frio que pelaba. Me pasó disimuladamente una mano por la entrepierna y notó toda la humedad en el Paris Saint-Germain, jadeó un poco lo que me excitó más… y me dijo ‘estoy muy caliente’ y yo ‘hazte una paja, yo te tapo’ y él ‘no, quiero follar contigo, mira, me va a reventar la polla si no te la meto’ y yo ‘no podemos, no tenemos dónde’ y él dijo ‘se me ocurre una cosita’… total, que coge su chaqueta y me la pone en mi regazo… sus manos quedan por debajo… se saca la polla, aparta mi pantalón y mis bragas y restriega su capullo por todo mi coño… no veas… ahhhhhhhhh me pongo mala sólo con recordarlo…

Yo estaba muy mojada y deseaba esa polla con todas mis fuerzas, pero teníamos gente por todos lados y muchos nos saludaban o nos decían cosas sin saber lo que pasaba allí debajo… se estuvo restregando un rato y yo disimulando, fumando y con las manos encima de la mesa para que se viera lo más normal del mundo. Pero me puse muuuuuuuuy caliente y escuchar sus jadeos me calentaba más… métela ya, coño y noté la cabeza como entraba mmmmmmmm y su gemido y como a mí me latía el coño y el corazón, mientras venían otros y nos decían venir a bailar, no seáis sosos (juasss, ¿sosos?, ¡si estábamos follando!), y él un poco entrecortado no es que Laura ha bebido demasiado… y yo notaba toda la polla dentro y quería moverme, pero no podía, así que empecé a balancearme, con la música, mientras él escondía su cabeza en mi pelo y me tocaba el clítoris debajo de la chaqueta y me decía: que buena estás, quiero tocarte las tetas y yo… puesto que estaba ya cachonda perdida, le dije que lo hiciera, que si la gente nos veía que se jodiera, así que me pasó las manos por debajo de la Celta de Vigo y me acarició las tetas, duras y tensas…

Yo me retorcía de gusto delante de todos y él parecía un gusano mientras yo bailaba y me meneaba disimuladamente, con un vaivén casi imperceptible para los otros, pero que para nosotros dos se transformaba en puro sexo… él no paraba de gemir y yo hacía lo que podía por contenerme, a mi la gente me veía la cara… mientras le tocaba los huevos a través del pantalón y me dijo que si seguía así se iba a correr, la saqué un poco y le pajeé, siempre con una mano encima la mesa, y bueno, que polla más dura y para mí y por mí y buffff (ahora mismo lo cuento y estoy súper cachonda de recordar todo esto), la polla empezó a gotear líquido preseminal y yo me quería correr con ella dentro así que me la calcé de nuevo le dije que me masturbara rápido que me correría y así lo hizo y ahhhhhhhhhhhhhhhh sólo recuerdo que tiré 3 ó 4 vasos de cubata por allí y unos espasmos escondidos tremendos, mi coño se estremecía y yo no sé qué cara pondría en ese momento, porque fue un orgasmo intensooo de esos que te dejan más pallá que pacá…

Entonces él se retorció se empezó a mover ya sin tanto disimulo mientras me cogía por la cintura y me restregaba contra él…

Se corrió con un laaargo gemido ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh que todavía recuerdo. Después se desplomó en mi espalda y se quedó así un largo rato. La gente pasaba y me decía: ¿qué le pasa a este? y yo nada, que va muy puesto y él seguía sin reaccionar, yo creo que se semi-durmió… yo con su polla metida en el coño, el semen resbalando por todas partes, notando su corazón acelerado en mi espalda, poniendo cara de todo es la mar de normal y bueno, los pantalones de los dos hechos un asco.

Y eso es todo… me he excitado mucho recordando esto…

demostracion de tragonaHe aquí una tía que sabe comer polla. Un video porno de perfil, donde podemos apreciar como la zorrita se traga una polla entera, desde la puntita hasta los huevos. Todavía le queda espacio para otra polla pienso yo. Una boca, a la que follarte sin miramientos, aplastar su cara en tus pelotas mientras la empujas mas y mas para terminar corriendote en su boca y que la muy puta termine tragando leche.


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las tetas de mi asistentaAquí tenéis un video porno, mostrando lo que hace la puta de mi asistenta, cuando le toca cuidarme a mi y mis padres se van.
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grabando a mi hermana mayorAquí tenéis un video donde podéis apreciar los atributos de mi herminita. Se encata jugar con sus peluches, como muestra en el video. Pensaréis que es un poco modosita, pero cuando da rienda suelta a su coño, no hay polla que quede sin ordeñar a su alrededor. Le encanta mamar pollas, es su pasión, y cuando no tiene algún noviete con el que saciar sus ansias de tragar leche, entonces se dedica a darle mamadas brutales a su hermanito, es decir, a mi :)
Me encanta que me la chupe, la zorra se deleita y me chupa los cojones para que estos fabriquen la mayor cantidad de leche posible. Si es que a la zorra le encanta terminar tragando leche.

Sexo brutal con mi hermana y mamadas brutales.

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