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Si te gustan las buenas mamadas, si te gusta ver gente chupando tetas, o incluso mamando tetas enormes, has llegado al paraiso del sexo con boca y mas…

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tetona-masturbandose

Hoy os traemos a chupando tetas un video excepcional. Una tetona con unas tetazas de aupa se masturbara con un juguetito para todos nosotros.

Y ojo, que nuestra protagonista esta bien rica. Ademas de las enormes tetas que tiene, tiene un culazos divino, un culo que bien vale un anal. Ademas esta castaña es bien caliente.

Y es que solo hay que las penetradas que se hace con su consolador extragrande, esta apunto de romperse a si misma. Y ademas esta claro que se queda con ganas de chupadas de pijas por la manera de hacer mamadas a su juguetito.

Os dejamos con esta tia extracaliente para que paseis un rato muy divertido.
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striptease-webcam

¿Te gustaria conocerme? Spy una chica muy cachonda a la que que le encanta bailar desnuda delante de su webcam, moviendo mis enormes tetas y mi culazo perfecto.

M e excita hacer striptease delante de desconocidos. Me pongo muy cachonda mientras pienso que me estas mirando y que te imaginas teniendo sexo anal conmigo. Mira mi culo, ¿no te gustaria hacerle un buen anal?. Me encanta la penetracion anal, que una buena polla se meta dentro de mi culo. Que me follen sin piedad por detras, mientras yo me masturbo.

Tego otras muchas fantasias, ¿quieres que te las cuente?. Solo tienes que conectarte a mi sala videochat, si quieres pasar un buen rato. O solo mira como bailo delante tuyo, si es que lo prefieras. Elijas lo que elijas seguro que te va encantar.
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madurita-tetona

Subimos un nuevo video, donde la protagonista es una madurita de muy buen ver. Una señora zorra con una tetorras inmensas para pasar un buen rato chupando tetas y un culo como para hacerle un buen anal.

Esta sobresale sobre otras maduritas por su descaro y su ganas de sexo. A falta de un hombre que se la folle se dara consuelo ella sola. Con un consolador dentro de su coñito.

Asi entre su gemidos podremos ver como alcanza el orgasmo. Si duda pensando en un hombre que le de lo que necesite. Y quizas con un poco de suerte encontremos una segunda parte donde por fin en cuentre un principe azul que se la folle, un video porno mamadas y folleteo brutal.

Os dejamos con el video, que os dejara con la boca agua.
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rubia-chupando-pollasDe buenas chupadas de pija es el tema del videos porno que os ofrecemos. Una rubia bien puta y co un cuerpazo espectacular le hara pasar un buen rato a un tio chupando pollas.

Y es que ademas de ser una buena mamona esta zorra tiene un cuerpazo espectacular, con un culo como para hacerle un buen anal, y una tetorras, ¡que tetorras! como para dejar de hacer lo que estes haciendo y salir corriendo a chupar tetas.

Pero a lo que ivamos, esta golfa experta en mamadas se metera una polla en boca y a base de lamidas de pijas la pondra bien dura. Desde la punta hasta la base no dejara un lugar sin mamar con la lengua y el resto de su boca.

Tan bien lo hara que al tio no le quedara mas remedio que hacerle una corrida facial, corrida que ella se metera en la boca, saboreadola y deseando mas lefa.
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fotiza-zorrona

¿Nunca has visto a una gotica en accion? Quizas tenga unas tetitas pequeñas pero todos los hombres que conozco dicen que soy muy morbosa.Y no es para menos, por que soy una putita chupapijas que goza haciendo mamadas y chupadas.

Si tuviera tu dura verga ahora mismo entre las manos no te olvidarias nunca de mi. Me la meteria en la boca y le haria buenas lamidas de verga, chupando la punta y pasando mi lengua por tu larga pija, hasta que eyacularas y me salpicaras toda la cara. Despues de la corrida facial me tragaria tu semen, por que soy muy golosa, y pediria mas.

Entonces tu podrias pasar un buen rato chupando culos, antes de penetrar por detras, rompiendome el culo con un buen anal. Me encantaria tenerte aqui y te corrieras dentro de mi culo.´

Asi que ya sabes si quieras gozar de esta putita gotica conectate conmigo y te prometo que ser tu oscuro objeto de deseo.
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rubia-webcam

Tengo cara de angel pero soy una chica muy viciosa, siempre ardiente, siempre con ganas de folleteo y chupadas. Con unas tetorras perfectas para pasar un buen rato chupando tetas. Y un culo simplemente maravilloso para los aficionados al anal.

Ademas no tengo ninguna verguenza, pideme lo que tu quieras y lo hare para ti. Quizas un bailecito primero para calentar, pero despues quizas quieras verme chupar tetas, o haciendo mamadas a mi dedos antes de metermelos por el coño y empezar a masturbarme. Te juro que cuando veas masturbarme te vas a poner realmente caliente y vas a querer mas.

Te prometo que si te pierdes este cuerpazo lo vas a lamentar, asi que conectate a mi sala chat para tener el mejor sexo por webcam de tu vida.
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Era mi mejor amiga y siempre nos juntabamos o en mi casa o en la suya para contarnos que tal nos iba con nuestros novios. Yo a mi novio lo queria mucho como ella al suyo pero quiza pasamos demasiado tiempo juntas, pero nos teniamos que contar tantas cosas….. Muchisimas veces nos contabamos que habiamos hecho con nuestros respectivos novios cada dia o ese tipo de cosas.

Una tarde estando en su casa, las dos tumbadas en su cama, ella me contaba que la noche anterior estuvo con su novio practicando sexo y me detallo quiza demasiadas cosas y yo ya me empezaba a imaginar la situacion pero quiza me reia por disimular.Ella tambien me preguntaba a mi cosas y entonces yo empece a contarle que hacia una semana mi novio me penetro anal mente y … parece que a ella le gusto mas de que yo pense, no havia querido contarselo por que no le iba a gustar o nose…pero aquella tarde decidi contarselo al principio solo decia-loca ¿no te dolio?- y cosas por ese estilo, pero al final el silencio invadio su habitacion y se tumbo de lado mirandome y me cogio de la cintura yo hacia rato que me havia puesto nerviosa pero intentaba no pensar mucho en lo que me estaba pasando, entonces ella empezo a besarme el cuello mientras yo sin pronunciar palabra la dejaba.

Su mano estaba en mi cintura cuando empezo a elevarse hacia mis tetas y apretar mis pezones desabrochando mi blusa y pasando la yema de sus dedos por encima de mi sosten y el resto de mi pecho. Ahi fue cuando actue yo me habia excitado muchisimo y me tumbe de lado tambien quitandome la blusa y quedandome en sosten y empece a acariciarle a ella por encima de su top mientras metia la mano por debajo y cojia todo su pecho y lo apretaba ella se acercaba a besar mis labios y yo me dejaba estaba empezando a sentir mi sexo muy humedo y de tener unas ganas enormes de chupar tetas entonces la puse boca arriba le quite la camiseta y empece a pasar mi lengua por su estomago subiendo muy despacio y haciendo circulos muy despacito ella empezo a corvar su cadera y yo aparte el sujetador y pase la puntita de mi lengua humeda por la punta de su pezon notando como estaba duro y aun se ponia muchos mas y ella empezaba a respirar muy fuerte. Yo ya no me podia excitar mas y baje mi otra mano hacia sus pantalones y empece a acariarla por encima su respiracion paso a ser jadeos y entonces me cogio mis enormes tetas y empezo a apretarmelo fuerte pero que a la vez me encantaba, meti mi mano dentro de su pantalon y empece a frotar con la yema de un dedo su clitoris y ella empezo a curvar un poco la espalda cojiendo mi cabeza y apretandola contra su boca y con la otra mano intentaba alcanzar mis pantalones. Ella ya muy excitada me dio la vuelta y se puso encima mia metiendo su mano con brusquedad en mis pantalones y acariciandome muy rapido yo ya jadeaba directamente y metio uno de sus dedos dentro de mi mienstras mordisqueaba mis pezones… mis jadeos pasaron a ser gemidos de placer nunca pense que mi mejor amiga podria ser tan buena amante y mucho menos que me estuviese dando tantisimo placer.

Poco despues de estar acariciandonos decidimos quitarnos toda la ropa y faciilar la situacion yo me tumbe debajo y ella decidio tumbarse encima pero dispuesta a hacer un 69 ni siquiera con mi novio lo habia hecho alguna vez, pero en este momento me dava igual todo la deseaba mas que a mi novio y eso en parte me daba panico.
Yo empece a pasar mis dedos por todo su sexo de arriba abaojo despacito y metiendo solo la puntita de uno de mis dedos, despues acerque mi lengua y empece a hacer circulitos en el clitoris empapandolo de saliva mientras ella gritaba de placer y me hacia lo mismo a mi. Empece a meter uno de mis dedos en su sexo parecia que no costara mucho y ella movia sus caderas de alante a atras despacito mientras yo metia y sacaba mi dedo acerque mi lengua a su clitoris y meti otro dedo, mientras la masturbaba con mis dedos chupadas su clitoris como si fuera el primer helado de verano que siempre lo comes con mas ganas y lo saboreas mejor, sentia como sus caderas se movian cada vez mas deprisa y meti un tercer dedo ella gemia muy fuerte casi llegaban a ser gritos y a mi me pasaba lo mismo. No podia entender que nos estaba pasando pero no era momento de ponerme a analizarlo pase directamente a disfrutar del momento y empezar a meter los 3 dedos muy deprisa y mover mi lengua en su clitoris mas deprisa aun sus gemidos ahora si eran gritos, a mi aun me excitaba mas escucharla tenia un gemido perfecto y siempre me havian excitado mas lo gemidos de las mujeres aun siendo heterosexual.

En ese momento ella solo gritaba – dioss no pares!!! no pares!!_ ni yo siquiera podia parar yo tambien estaba apunto de llegar y nuestros cuerpos se movian muy deprisa tanto como jamas habia movido mi cuerpo. En aquel momento yo grite de placer havia llegado a tener un orgasmo casi perfecto, mi novio lo conseguia siempre pero nunca me habia pasado esto de tenerlo con mi mejor amiga y era una situacion distinta. La coji y le di la vuelta me beso los labios y baje por su cintura abriendole muchisimo las piernas y metiendo un dedito dentro de su sexo…y pasando mi lengua por el clitoris cuando gritaba mucho yo disminuia la velocidad y pase mi lengua por su ano mojandolo, ella me sonrrio y yo meti un dedo ella seguia mirandome mientras mi lengua seguia jugando muy despacito en su clitoris empece a meter y sacar mi dedo de su culito ala vez que intente meter un segundo dedo a este ella se estremecio y jadeo fuerte, pero ella seguia diciendo k siguiera y yo hice asi con la otra mano meti uno de mis dedos dentro de su sexo y con mi boca seguia chupando su clitoris y empece a moverlo todo muy deprisa y ella ya estallo sus gritos eran de un placer intenso y su llegada al orgasmo fue espectacular todo su cuerpo se retorcio y cojio mi cabeza y la apreto mas contra su sexo haciendo que yo sacara los dedos y pasara toda mi lengua por el. Ella parecia que le daban espasmos cosa que a mi me encantaba por que eso era señal de que havia sido bueno. Despues nos tumbamos las dos en la cama y nos prometimos no contar nada a nadie, pero nunca dijimos que aquello no se iba a repetir de hecho en un año se a repetido un par de veces, no hay mejor placer que el de dos mujeres. Yo estoy segura que soy heterosexual pero cuando estoy con ella tengo mis dudas, de hecho sigue siendo mi mejor amiga y lo seguira siendo por mucho tiempo.

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No hay nada como tener sexo en un coche, al lado de una carretera, sintiendo como el placer y el miedo de que te descubran hacen que el deseo recorra todo tu cuerpo. Os dejo el relato erotico de una zorra cachonda que no podia esperar para tener sexo brutal con su novio.

Victor me la metio en mi culito, yo estaba no se adonde pero era sabroso, lindo, me sentia la mujer mas deseada y amada sobre la tierra. Pablo de lado se hacia la paja mientras nos miraba.

Veníamos de pasar el día en una finca y no tuvimos la oportunidad de hacer nada de amor y sexo, nos quedamos hasta muy tarde esperando a que todos se fueran pero no dio resultado. Salimos como a las diez de noche. La carretera estaba estupenda, despejada y la luna bellísima, estaba con tanta claridad que se podía andar sin las luces encendidas. Lo cierto es que yo no quería llegar a la casa por que los niños estarían despiertos y seguro que no nos dejarían en paz para hacer el amor ni poder hacer nuestras fantasías.

Después de un rato en la vía yo le comenté a Pablo que en la casa no podíamos hacer nada y que el día, aunque bonito, no pudimos ni chuparnos un ratito, estaba realmente caliente y tenía ganas de sentir un miembro que me perforara.

Pablo también tenía muchas ganas y paró el rústico en el que viajábamos que no tiene puertas por cierto. Antes que él parara ya me iba acariciando mis tetas y subió la franela y los sostenes por encima de mis senos en plena carretera. Cuando paró dio la vuelta y bajó los monos pantalones deportivos y mis pantaletas hasta los tobillos y comenzó a darme unos lengüetazos que me hacían gemir y ver estrellitas de placer, yo le pedía más pero también se lo quería chupar…

Era algo fascinante hacerlo allí en plena vía, sentir el placer y estar pendiente si venía otro vehículo me volvía loca, con mis rodillas arriba y semi desnuda Pablo me poseyó con unas ganas locas, sus movimientos eran feroces yo gemía, gemía, gemía y jadeaba de la locura en que estaba, cuando llegaba yo a acabar por primera vez allí (tener mi primer orgasmo) vimos las luces de un vehiculo que se aproximaba yo le dije a Pablo que siguiera no me importaba nada en ese momento pero él me dijo que mejor esperábamos por que era solo un carro y después seguíamos.

Él se apartó y abrió la cubierta del motor para que los del carro pasaran y solo suponían que estábamos accidentados, (mala idea) bueno Pablosiguió metiéndome mano en mi culo y mamando mis tetas y eso me mantenía calientita, cuando los de carro pasaron por un lado se oyó una voz que grito es el de Pablo. Eso hizo que yo me subiera el mono como pude Pablo fue y cerró la cubierta del motor y del carro, se paró bien adelante y vimos por las luces traseras que la intención era retroceder y una silueta corría hasta donde estábamos nosotros, bajé mi franela y me acomodé en el asiento.

Pablo encendió el carro y arrancamos… No sin antes percibir que era nuestro amigo Víctor y no se como hizo y se montó en nuestro rústico y les gritó a sus acompañantes que se iba con nosotros (frustración de planes). Los otros se despidieron con los esperamos allá y se fueron rápidamente, Víctor hablaba y preguntaba y no sabíamos que responder.

El ambiente era sensual y el olor a sexo era resaltante. Después de un rato dice Víctor, bueno, yo no quería estropear el viaje, de verdad les pido que me perdonen… Pablo le responde con una pregunta: ¿Y porque dices que no querías echar a perder nuestro viaje? y él responde por que es obvio y halándose su franela señala la mía.

Resulta que con el apuro yo me subí los monos y me bajé la franela pero no me percaté que el sostén lo dejé por encima de mis senos y se marcaban los pezones de una manera evidente de excitación. Yo estaba excitada por que conocía a Víctor y Pablo me comentó que yo le agradaba y mientras veníamos en el camino yo no encontraba como hacerle señas a Pablo para ver si se daba algo y el muy de Pablo le dice, por mi no se a echado a perder nada, por el contrario se puso mejor, yo oí eso y me dije bingo, el hombre agarró la señal…y después dijo algo que me puso a millón cuando me retornó la pelota y dice, bueno eso lo digo por mi, pregúntale a Mireya.

En eso veo que Pablo detiene el vehículo otra vez y me imaginé que los dos me iban a coger en ese lugar y Pablo dice otra vez, se apagó, refiriéndose al carro y dijo, ya lo reviso bajándose del carro, abrió la cubierta del motor y yo me quedé petrificada.

Mi esposo se acercó por el lado derecho del carro y le dijo a Víctor que necesitaría que sostuviera dos cables que estaban por debajo del tablero y que cuando llegara corriente avisara y yo le encendería dándole por la llave. Yo no sabía si era verdad o una estrategia de mi esposo para que Víctor y yo no desinhibiéramos, lo cierto es que para esa operación él tenía que casi montarse por encima de mis piernas, y se sentía en el ambiente un olor a sexo que nos embriagaba de deseo.

Estando en esa posición comencé a sentir unos toques en mis piernas y él al ver que no rehusaba los hizo con mayor detenimiento, subía y bajaba su mano desde el tobillo a mis muslos. Yo sentía esa mano y me provocaba dejar todo y llevarla a mi entrepierna, al poco tiempo de eso comenzó a estrujar mis muslos diciendo que le gustaban y que si me dejaba comerlos y trataba de separármelos, yo oponía un poco de resistencia y él al ver eso subió la mano y me agarró los senos y sin darme tiempo los estrujó, apretando uno de mis pezones y eso me pone malita, de verdad no se que pasó yo cerré los ojos y me dispuse recibir toda clase de caricias separando mis muslos, en ese momento no se cuanto tiempo pasó de verdad, yo estaba mojada por la cogida que momentos antes me dio mi esposo y después estaba siendo acariciada por otro hombre en plena carretera y a unos pocos pasos de mi marido, eso estaba delicioso y genial.

Imaginaba que si con Pablo fue fenomenal con los dos ahora bueno ya ustedes están sintiendo el deseo ya podrán imaginar como estaba en ese momento que todavía lo escribo y tengo que masturbarme para aliviar y seguir con el cuento.

Les cuento que cuando abrí los ojos mi esposo estaba a un lado contemplándonos, que espectáculo Víctor tenía su mano derecha por dentro de mis monos acariciando mi culo y su mano izquierda entre mis tetas y lamiendo mis pezones alternándose entre ellos. Y yo con las piernas bien abiertas y con la franela por encima de mis senos.

Yo me espanté y Víctor no encontraba que decir solo balbuceaba cosas sin sentido, Pablo dijo algo como uno no los puede dejar solos por que inventan…el pobre Víctor se moría del susto, yo cuando vi que él estaba todo cortado de reacción y no sabía si era en serio o juego y aprovechando me calentura lo agarré y le puse mis manos en sus mejillas que estaban frías del susto y lo besé en los labios y él veía a Pablo y no reaccionaba y metí mi lengua en lo más profundo de su boca y fue cuando por fin entendió que era parte de un juego entre nosotros.

Después que nuestro amigo reaccionó y se le quitó el susto continuamos con nuestra partida, en ese sitio a la luz de la luna estaba hermosísima, Pablo y Víctor competían por darme la mayor atención y ver quien me daba el beso más sensual, la caricia que me estremecía más y cosas como esa, víctor me comió el culo y dijo, en esto tendré que comer culo con sabor a macho por que ya vi que te la cogiste antes que yo llegara, pero esta mujer está riquísima y me comía como un experto, yo por mi parte le estaba mamando la verga a mi esposo que me preguntaba si me gustaba como me comían el culo y estaba fenomenal.

Después a la orilla de la carretera me recosté del asiento y le puse mi culo a víctor para que me cogiera, me la metió despacito y después de unos cuantos movimientos lentos, que me permitió delirar, sintiendo su entrada y salida percibiendo su largo y delicioso palo, yo estaba no se adonde pero era sabroso, lindo, me sentía la mujer más deseada y amada sobre la tierra.

Pablo de lado se hacía la paja mientras nos miraba, yo podía verlo en algunas ocasiones que me permitía abrir los ojos y en una de esas él me mostró lo parado que lo tenía y no pude dejar de llamarlo para darle una mamada mientras víctor me partía en dos de los empujones que me estaba dando.

Víctor le preguntó a Pablo si podía acabarme adentro, es decir echarme su leche adentro de mi culo y él le contestó eso es con ella, Mireya es la que decide en eso, y yo le dije que cuando fuera a acabar me dijera. Yo le pregunté a mi esposo si él también quería acabar y me dijo, aguanto mi vida.

Víctor me gritó voy a acabar y yo solté la verga de Pablo que tenía entre mis manos y mi boca y me di la vuelta, tomé la de Víctor y comencé a chuparlo mientras Pablo me cogía otra vez, Víctor acabó y se derramó en mi boca, su leche estaba caliente, era más caliente que la de Pablo y bastante viscosa, espesa, deliciosa, pude saborearla como a mi me gusta chupar una verga que brota su leche mientras me cogen rico, luego le toca a Pablo y me tragué su leche bien buena, abundante y más fluida que la de víctor. Después seguimos y dejamos a víctor en su casa, Luisa que es su esposa estaba esperándolo y nos despedimos con el compromiso de vernos pronto y que él llevaría a su esposa al próximo paseo

Ese domingo, pese que llegaría a casa con ganas de que me cogiera Pablo, y tal vez los niños no nos darían espacio y resultó que cuando llegamos estaban dormidos y nosotros nos dimos un baño juntos y recontando lo sucedido volvimos hacer el amor como si estuviéramos fresquitos.

Por eso digo yo que entre más haces el amor más te dan ganas de sexo.

Na hay nada como el morbo que da tener sexo con tu sirvienta, ese delantal que cubre tan poquito… Este relato nos cuenta como un hombre tiene fantasias con su sirvienta, hasta que un dia ella las hace realidad, y cabalga como una amazona sobre el.

Mientras la penetraba lo mas rapido y duro que podia, ella ponia unos gestos de puta ninfomana realmente excitantes para mi, hasta que solto sus piernas y me apretujo entre ellas.

Ya tenía más de dos semanas que no me culeaba a Sarah desde aquella noche del cumpleaños de mi papá, y por lo tanto mi calentura no me dejaba ni pensar bien.

No perdía la oportunidad para acercármele a Sarah, desgraciadamente cada vez que lo intentaba ella sólo me respondía con un tajante no, pero eso no calmaba mi impaciencia, un día por la tarde, me le acerqué sigilosamente mientras lavaba los platos y la abracé por detrás, restringiéndole así toda posible salida, ella ponía resistencia (pero sólo para aparentar, porque la verdad es que le gustaba), empecé a besarle el cuello, y a mordisquearle la oreja, mientras que con mi mano derecha sobaba su estómago delicadamente, ella me mostró más su cuello para que lo siguiera besando, apoyé mi otra mano en su vientre, empujándola así hacia mí, ella dio un respingo al sentir que mi miembro imploraba libertad, pero mi mano no dejaba que se alejara.

Empecé a subir mi mano derecha debajo de su playera hasta llegar a sus pechos, los cuales empecé a apretujar delicadamente, esto hizo que ella soltara un gemido, con mi mano izquierda empecé a levantar su falda (nunca supe por qué nunca usó shorts o pantalones, o por lo menos minifaldas, en fin), cuando la falda ya iba por su rodilla, ella me empujó y me dijo que no y se fue de la cocina, yo (sorprendido), la alcancé y le pregunté el por qué ya no teníamos sexo:

- Por que eres menor que yo… -respondió ella tímidamente – ¡¿Qué?! -atiné a decir sorprendido pues al parecer la primera vez que culeamos no le importó mi edad.

- Tienes 18 y yo 19… esto no está bien, además yo ya tengo novio -me respondió (en un tono que ni ella se lo creyó).

- Vamos -dije mientras me acercaba a ella- de verdad crees que me importa la edad -cómo me iba a importar si era un logro poder culearme a una mayor- lo único que me importa eres tú -y las noches que me puedas dar, pensé- y por lo que sé tu novio es un patán, no es posible que todavía lo quieras -dije.

Para rematar la tomé entre mis brazos mientras le daba un tierno beso. – Ella gemía, nuestras lenguas jugueteaban y yo sobaba su espalda, ella tomaba mi rostro entre sus manos (eso me hacía enloquecer), desgraciadamente ese beso quedó en sólo un momento muy apasionado, pues al ser interrumpidos por un llamado de mi padre desde la cochera ella salió corriendo en su ayuda; yo me encerré en mi cuarto para dormir un poco, pues ya le había perdido el gusto a la masturbación, en fin, poco tiempo después me desperté debido a que alguien tocaba mi puerta, me levanté para abrirla y vi que era Sarah que quería limpiar mi cuarto, al dejarla pasar, pude notar que no dejaba de ver mi miembro erecto (producto de un sueño erótico, protagonizado por ella), lo cual me produjo una sonrisa:

- Nada mal para un niño de 18 años, ¿no lo crees? -dije, con lo cual ella se sonrojó, me acerqué a ella y la abracé- no te vas a escapar esta vez…

Ella me besó muy apasionadamente esto me encendió más rápido y empecé a desnudarla rápidamente, les juro que no respeté ninguna ley de decoro o de respeto por la vestimenta pues prácticamente le arranqué su ropa y la arrojé sobre la cama, después de esto me tumbé sobre ella, esto (al parecer), la excitó más pues gemía como vaca loca en celo, mientras nos besábamos ella me arañaba la espalda, le froté por encima de su vagina la punta de mi miembro, ya métemela, párteme en dos… yo para excitarla más no lo hacía, sólo le mordisqueaba sus pezones, masajeaba sus senos, la besaba apasionadamente, hasta que me rodeó con sus piernas y me empujó dentro de ella, pegó un grito ahogado extraordinario que hizo estremecer todo mi cuerpo, empecé a bombearla lentamente mientras mordisqueaba sus pezones, rápido, duro, rápido, rápido, gemía, pero no le daba importancia pues sabía que eso la excitaba aún más.

Seguía bombeándola lentamente, ella gemía como loca, me detuve un momento para poner sus piernas sobre mis hombros, y seguí bombeándola lentamente, ella apretaba las sábanas de mi cama mientras gemía (casi susurraba), vamos papi, más rápido más rápido, deja de torturarme, métemela más duro, estuve bombeándola lentamente un rato más hasta que separé sus piernas al máximo (ella me ayudó, pues las sostenía con sus manos), y la penetré lo más duro que pude, daba unos gritos espeluznantes, tanto que tenía que besarla para callarla, en fin, mientras la penetraba lo más rápido y duro que podía, ella ponía unos gestos de puta ninfómana realmente excitantes para mí, hasta que soltó sus piernas y me apretujó entre ellas… estoy terminando, huuuy qué ricooo… sigue metiéndomela, pero la verdad es que ya no podía pues me estaba viniendo y tuve que sacarla para venirme fuera, pero en vez de venirme sobre la cama me vine sobre ella.

Sí, sí, sí, no pares papi, vacíate sobre mí, me decía mientras se embarra todo mi semen sobre su cuerpo, me paré a un lado de la cama y le ordené que me la mamara, ella accedió y la tomó entre sus manos y lamió unas gotas que quedaron sobre mi pene. Hmmmm… qué rico, ¿tienes más para mí, papi? Decía, y la verdad es que su manera de ser cambiaba cuando culeábamos, pues cuando lo hacíamos era una ninfómana de lo peor, y cuando no lo hacíamos era la hermana de la castidad, en fin, ella mamaba de los más delicioso, se la tragaba toda, pasaba sus dientes sobre mi glande, pasaba mi escroto entre sus dedos, mordisqueaba mi miembro, era de lo mejor, yo estaba extasiado.

Me tumbé sobre la cama para descansar, pero ella no quería descansar, me montó y se dejó caer sobre mi miembro, era increíble verla actuar por sí sola: gritaba, brincaba, se movía, apretujaba, era impresionante, le dije que parara que ya me venía, ella rápidamente me desmontó y agarró mi miembro con su mano y empezó a masturbármelo, hasta que mi semen se impactó sobre su cara, ella tenía una cara de felicidad magnífica, me volvió a montar y se introdujo mi miembro semi-erecto en su vagina, me miró a los ojos con toda su cara embarrada de semen:

- ¿Te gusta verme así, papi? -me dijo sonriendo, mientras lamía de su dedo un poco de semen- Uhmmm ya siento que sí te gusta -y empezó a mover su pelvis, después de que terminó de lamer todo mi semen de su cara, se acostó sobre mí, y nos dormimos juntos, me desperté una hora después y bajé a la cocina:

- ¡Qué gritos! ¡Cuéntame tu secreto! -me dijo mi padre riendo mientras cenaba, me senté y cené con él, platicamos un rato y después me regresé a mi cuarto a dormir otra vez…

Este relato erotico nos cuenta como un chico le prepara una sorpresa a su novia para hacer que un viaje en taxi se convierta en la realización de una de las fantasías sexuales de ambos. La sorpresa se hace doble cuando la chica se da cuenta que su novio estaba compinchado con el taxista hasta el punto de que éste llega a participar en el juego.

Soy un chico de 26 años alto y de pelo corto y castaño, ojos marrón oscuro, de complexión atlética y dicen las chicas que guapo de cara. Mi novia tiene 24 años, mide 1,65 tiene el pelo muy largo y negro, ojos negros, grandes y profundos y unos juguetones labios que suele pintar de un rojo muy llamativo y, como toda su preciosa boquita, sabe usar más que bien. Sus pechos son medianos, con unos pezones verdaderamente duros cuando se excita. Tiene las piernas bien torneadas y un culito precioso y respingón que no pocas veces es el protagonista de nuestros encuentros sexuales.

La historia que voy a compartir con vosotros ocurrió el verano pasado en Valencia, ciudad donde fuimos a vacacionar por dos semanas a un pisito que un familiar mío nos dejó. Somos muy activos en la cama y nos gusta fantasear con diferentes prácticas sexuales, y siempre hemos tenido la intención de realizarlas; el caso es que yo deseaba darle a mi chica una sorpresa que no pudiera olvidar y la amistad con un amigo taxista, fuerte, algo menos alto que yo, moreno y de pelo negro, me permitió fabricar dicha sorpresa.

Tras una cena romántica y con una noche preciosa, cálida y estrellada en la capital del Mediterráneo, cogimos un taxi para volver al piso en lo que prometía ser una noche memorable, pero ella no sabía que lo sería por lo que pasaría en el taxi y no en el piso. Tras montar en el taxi y decir la dirección a mi secreto amigo empecé a besar el cuello de mi novia Sonia, a enredar mis dedos en sus cabellos, algo que le encanta, y puse su mano en mi paquete para que notara mi erección.

Ella, que es bastante atrevida, lejos de cortarse empezó a sobarme por encima del pantalón mientras mi mano se deslizaba por debajo de su corta falda, sin encontrar oposición hasta que las yemas de mis dedos tocaron sus braguitas de encaje negro. Notaba como Sonia miraba de reojo al retrovisor central del coche para comprobar que no nos miraba el conductor, cuando ni corta ni perezosa abrió mi cremallera e introdujo su mano en la apertura de mi ropa interior, agarrando mi miembro con fuerza y moviéndolo a un lado y a otro, arriba y abajo. Acercó su boquita a mi oreja y me dijo: “Quiero que te corras en mi mano en este taxi” y luego metió su ensalivada lengua en mi oreja. Todo iba a pedir de boca, el morbo que a ambos siempre nos ha producido hacerlo en sitios arriesgados funcionaba a favor de mi plan. Lo que ella no esperaba es que yo respondiera a su provocación desabotonando su vaporosa blusa y bajando mi cabeza hasta que mi lengua repasara su pezón derecho, en círculos, metiéndolo en mi boca, succionándolo, mordiéndolo suavemente; Ella empezó a gemir, pues nunca ha soportado el placer que le produce esa caricia y en eso aproveché para mover su braguita-tanga e introducir mi dedo índice en su rajita ansiosa, ambas cosas hicieron que de la boca se Sonia se escapara un furtivo gemidito que sin duda fue escuchado por mi cómplice, el taxista.

Susurré a los oídos de Sonia, mientras mi dedo salía y entraba en ella con suavidad que se pegara a la puerta del coche justo detrás del conductor, a razón de “ocultar no de él”: Así lo hicimos, yo ladee su ligero cuerpo, levanté un poco su pierna derecha y agarrando mi pene empecé a pasar mi glande ardiente entre los labios de su vagina. Sonia cerraba los ojos, jadeaba, intentaba no hacer ruido, pero no pudo evitar soltar un estruendoso “Oooohhh” cuando sintió toda mi virilidad meterse profundamente en su sexo. Me miró con ojos acusadores, como reprochándome que llegara tan lejos, pero cuando mis manos se agarraron a sus pechos ya al descubierto y mi lengua entró en su boca, su acusación pareció convertirse en sumisión, me mordió fuertemente los labios como para castigar mi osadía. Susurré: “Tranquila Sonia, no nos puede ver” y ella me contestó: “..Ooh,..pero…pero yo..oohh ..no aguantarééé…oohh umm..gritaréé” mientras mi pene empezaba a profundizar en su estrecho coñito, y llevé dos dedos para masajear su clítoris lo que acabó de rendir toda resistencia que ella hubiera querido oponerme.

Mi plan, el de mi amigo y mío, era que cuando ella empezara a gemir, él nos propondría que nos quedáramos solos en el coche por un módico precio y mi respuesta a lo que para Sonia sería esa surrealista proposición, sería que preferíamos que se quedara con nosotros. Pero mi amigo Luis, que sin duda no se había perdido detalle disimuladamente, no aguantó más, paró el coche en una apartada y oscura avenida de las afueras de la ciudad y volviéndose nos dijo: . Sin dejar de penetrar a Sonia, me moví hasta el centro del coche y agarré los brazos de mi novia con un brazo y con el otro la sujetaba por la cintura para que mi pene siguiera dentro de ella. Sonia gritaba e intentaba desasirse de mi, mientras yo la susurraba. La rapidez con la que Luis actuó fue clave para que todo saliera bien en el momento más crítico de la noche: Cuando Sonia se diera cuenta de que iba a ser follada por dos hombres. Luis separó las piernas de Sonia con fuerza y empezó a lamer con avidez todo su chochito, del cual yo volví a entrar y salir rítmicamente:

- ¿Pero qué haces? ¡¡¡Estás loco!! – gritaba Sonia.

- Tranquila preciosa -le decía mientras seguía bombeando. – Todo está controlado, ¿no lo ves? Tú deseas esto igual que yo, ¿acaso no te gusta mi polla dentro de ti?¿O su lengua en tu coñito? Ríndete a las sensaciones que tu cuerpo te transmite ¡¡déjate ir!! ¡¡déjate llevar!!.

- Eres un cabrón – me reprochó, y al intentar arañarme los muslos se encontró con la cabeza de Luis y su boca que la había ensalivado enteramente toda su zona genital.

Agarré sus pechos con firmeza pero con dulzura, empecé a morder su cuello, y noté de pronto las manos de Luis en sus tetitas, con lo que yo usé las mías para agarrarla por la cintura y levantarla y bajarla, para que cabalgara sobre mi polla erecta que la penetraba sin tregua, las caricias combinadas empezaron a hacer su efecto y Sonia dejó de estar tan rígida, empezó a gemir y a respirar pesadamente, y cuando me di cuenta sus manos acariciaban los cabellos de Luis y le imponían el ritmo al que ella quería ser lamida y devorada. Luis se levantó y con su polla asomada a sus pantalones ya bajados se echó levemente sobre Sonia, acabó de subir del todo su faldita hasta la cintura y desabrochar su blusa por completo, los pezones que tantas veces he sentido endurecer en mi boca estaban ahora turnándose en la boca de Luis, los gemidos de los tres llenaban el coche, pero por encima de todos los de Sonia amenazaban con ser escuchados en la solitaria calle si alguien pasara por allí.

Sonia ahora sentía mi polla llegar hasta lo más hondo de su intimidad, la penetración era más violenta cada vez y más profunda, la polla de Luis, tiesa hasta el límite frotaba los labios mayores y menores del sexo de mi novia y su clítoris erecto, llevándola a un éxtasis compartido del que no sabía salir, del que no quería salir. Todo estaba saliendo a pedir de boca, sólo quedaba el postre. Con suavidad me salí de ella y ensalivando mi pene y su culito con dos dedos que habían explorado la boquita de mi novia, la levanté ligeramente para agarrar mi herramienta y dirigirla a su más estrecho agujerito. Luis que se dió cuenta de ello, sacó un preservativo como un relámpago y pertrechándose con él se dispuso a penetrarla, así lo hizo, de golpe, en un coñito ya dilatado y que se estremeció de placer al sentirse repleto de nuevo, pero por una polla diferente a la anterior. Yo empujaba mi glande contra su culito y la dejaba caer para que el peso hiciera el resto, poco a poco el recto de Sonia quedó tan repleto o más como su coñito, mientras ella gritaba de gusto como nunca lo había hecho, hasta que la lengua de Luis se enredó en la suya, aunque sin acallar los gritos del todo.

Luis y yo empezamos a follarla doblemente, entrando y saliendo sin piedad ni cuidado ya que estaba tan excitada que otro hombre hubiera cabido en su boca, la doble penetración rompió todas sus inhibiciones, empezó a insultara nosotros y a ella misma, nos llamaba perros, cabrones y se autodenominaba zorra: ¡¡Haced que me corra cabrones!! – ¡¡Folladme, folladmeee!!. De repente se calló un segundo, inspiró profundamente y estalló en gritos y movimientos compulsivos en el orgasmo más brutal que yo le haya visto, Luis no lo pudo resistir y se corrió con la polla enterrada hasta el fondo en mi novia y por último yo, sin condón llené de semen caliente sus entrañas, semen que al poco caía por mi polla abajo y rebosaba de su dilatado pero apretadito culo.

Luego vinieron las confesiones, las presentaciones mutuas de Luis y Sonia y el epílogo que los tres nos dimos en el piso, tras el episodio del taxi, pero eso es otra historia que si queréis no me importará contaros, si es que os ha gustado el secreto que he compartido con tod@s vosotr@s. Un beso y/o abrazo. Hasta pronto.

Una negra con unos enormes pezones negros, se dedica a recibir polla por el culo. Un enorme negro culo, esta siendo penetrado, por una polla blanquita. La zorra negra, acostumbrada a los pollones negros, no se contenta con esa pollita y se dedica a chuperretear un consolador, para meterselo en el higo mientras el otro la encula.

Negra enculada y sexo duro.

Os dejo un interesante y descriptivo relato erotico, sobre un hombre que le encanta el sexo anal y el porno brutal.

Estaba yo casado con mi primera esposa, con quien tenía sexo anal cada tanto; a ella le gustaba, no mucho, apenas lo suficiente para concedérmelo como un regalo especial en ciertas ocasiones. Decía que le dolía mucho, que mi miembro era demasiado grande para esas prácticas y si bien ella alcanzaba buenos orgasmos cuando lo hacíamos, por lo general los juegos previos eran muy fugaces, cortos ya que no me lo permitía. Ella (la llamaré Viviana, no es su nombre real pero deseo preservar su identidad ya que todo el relato es verídico) prefería que iniciara rápidamente la penetración y finalizar cuanto antes. Una vez que había alcanzado Viviana su orgasmo (mediante mi estimulación manual de su clítoris) me pedía textualmente “sacámela del culo, me duele mucho” con lo cual se perdía, antes y después, gran parte del placer anal. De modo que abadaba yo, permanentemente, a la búsqueda de una amante con quien poder practicar mi sexo favorito, el sexo anal, con todos los juegos previos y con toda la pasíon que ello lleva implícito. Viviana tiene una prima, a quien llamaré también con el nombre de fantasía Stella ,para preservar su identidad por las mismas razones anteriores, quien nos visitaba periódicamente, por vivir cerca de nuestra casa. Stella estaba casada y tenía dos hijos (una nena de 10 años y un nene de 7), tenía en ese entonces 35 años, si bien su apariencia aniñada y juvenil la hacían aparecer como una adolescente. Su marido era empresario y viajaba constantemente. Stella no estaba feliz con su matrimonio, criticaba públicamente a su marido y no desperdiciaba oportunidad de decirnos, a Viviana y a mí, que no era sexualmente feliz con él. Cada vez que Stella venía a cenar a nuestra casa (cuando estaba sola, que eran la mayoría de las veces), dejaba sus hijos en la casa de su madre, de modo de poder cenar los tres adultos tranquilos y tener conversaciones que no habrían sido posibles delante de lo niños. Casi siempre las conversaciones terminaban derivando en temas sexuales y yo, confieso, fantaseaba bastante con Stella, si bien me cuidaba mucho, tratando de no evidenciar mi deseo por ella, por ser ambas primas muy íntimas y no quería terminar generando un gran problema familiar. Todas las veces, al terminar la cena, me tocaba a mí llevar a Stella a la casa de su madre en mi auto, donde recogía a sus hijos y de allí la llevaba a su casa; durante todo el trayecto conversábamos de temas tribiales (yo iba solo, mientras Viviana se quedaba levantando la mesa y arreglando la casa) pero siempre notaba en Stella cierto sutil coqueteo que ejercitaba conmigo. Yo nunca había querido insinuar nada, en el temor de desatar un gran problema y porque no estaba seguro si lo de Stella era genuino o solamente producto de mi imaginación. Debo reconocer que si bien Stella me parecía atractiva, nunca había reparado demasiado en ella. Le decíamos, en confianza, La Flaca, por ser alta y muy delgada. Todo en ella era longilíneo, sus brazos, sus manos de dedos finos y delicados que parecían manos de un pianista, sus largas piernas, pechos pequeños y como siempre estaba vestida con ropas holgadas y polleras largas, era casi imposible adivinar su silueta y sus formas más íntimas, excepto en verano, donde usaba soleros livianos, sandalias y se podía notar que sus nalgas no eran abundantes, pero tenía una cola bien formada y paradita. A mí, lo que más me atraía de ella era su rostro. Cabello rubi oscuro natural hasta los hombros, nariz chica y recta, ojos oscuros, con una expresión enigmática y una boca muy sensual, de carnosos labios a los que lamentablemente casi nunca pintaba con lápiz labial, ya que no usaba maquillaje, acentuando su apariencia aniñada. Prácticamente se podia decir que Stella era una mujer de “perfil bajo” y que bien podía pasar inadvertida, salvo que un hombre se detuviera a observarla cuidadosamente, como había hecho yo, en cuyo caso descubriría una atracción muy sutil y casi voluptuosa, sobre todo en su mirada y en sus gestos. Por esas cosas del destino (donde muchas veces diferentes hechos circunstanciales suceden casi en simultáneo y generan una combinación de sucesos que adquieren gran importancia), teniendo una conversación con mi esposa, Viviana, vengo a enterarme de la intimidad de Stella, ya que, como dije, ambas eran muy amigas, además de primas, y se contaban mutuamente todas sus intimidades. De modo tal que Viviana (mi esposa) me dice que le había contado a su prima Stella que yo era un hombre muy dotado, dando incluso precisiones sobre mis medidas de 22 x 6,5 cm, ya que Viviana misma me había tomado las medidas, con un metro de costura, esas cintas plásticas flexibles. Me contó Viviana que su prima se había sorprendido mucho y le llamó la atención, al saber que practicábamos también el sexo anal, preguntándole ” ¿Cómo puedes meterte todo eso en el culo? Realmente no me imagino semejante pedazo dentro de mi culo, pero debe ser fantástico poder comértelo todo” Entonces Viviana le preguntó si había tenido experiencias anales y Stella, tras pedirle que guardara el secreto (grave error, las mujeres siempre terminan contándoselo a alguien, en este caso a mí) le confesó que había tenido la experiencia más fascinante de su vida. Allí Stella se sinceró ante su prima y le dijo que en los 12 años que llevaba al lado de su marido (no había conocido sexualmente otro hombre antes de él) jamás había alcanzado un orgasmo, lo cual explicaba muy bien la razón de sus constantes diatribas contra su esposo. En realidad Stella, por lo que contaba, no era frígida, sino anorgásmica. Se excitaba muchísimo, pero no podía alcanzar un orgasmo. Ahora bien, contó además que hacía poco, durante un viaje, había conocido circunstancialmente a un hombre con quien se había ido a la cama y quien le propuso tener sexo anal. Que allí, en ese momento, había experimentado el primer orgasmo de su vida, teniendo sexo anal y que estaba maravillada con ello. Luego repitió su experiencia un par de veces más pero que después de esos días nunca había vuelto a ver a ese hombre, quien estaba de viaje acidentalmente en ese lugar. A posteriori, Stella le había propuesto a su marido tener sexo anal (obviamente, sin confesarle que acababa de descubrir que analmente alcanzaba orgasmos tremendos) obteniendo una gran reprimenda de parte del idiota de su esposo, quien poco menos la trató de puta degenerada. Yo escuchaba ese relato de boca de Viviana y no podía dar crédito a sus palabras. Ese imbécil tenía a su lado una mujer que le pedía tener sexo anal y él la rechazaba!!!!!!!!! ¡¡¡¡Idiota!!!!! Bien se merecía ser un cornudo y yo habría de encargarme de hacerlo mucho más, a partir de ese momento. Esa noche, tras la conversación con Viviana, me quedé turbado, estaba muy caliente y la imagen de Stella me daba vueltas en la cabeza. Creo que a Viviana le sucedió lo mismo al relatármelo, porque esa noche me ofreció su hermoso culo y la pude sodomizar largamente, como a mí me gusta, si bien cerraba los ojos e imaginaba que era a Stella a quien empalaba en mi verga. Por esa coincidencia de hechos que hablaba al principio, a los pocos días vino Stella a nuestra casa, como de costumbre sola, a cenar. Había dejado sus hijos en lo de su madre y venía del gimnasio, con un bolso con su ropa, para bañarse en nuestra casa y vestirse para cenar. Era verano, hacía calor y estaba yo con pantalones cortos y en zapatillas. En un momento determinado y sin saber que Stella había subido a la planta alta a bañarse y cambiarse, decidí hacer lo propio, para vestirme para la cena. Cuando iba subiendo las escaleras en silencio y sin encender la luz porque me iluminaba la lámpara de uno de los cuatros de huéspedes de la planta alta, me quedé helado, inmóvil. La puerta de uno de los cuartos de huéspedes estaba apenas entornada, habían encendido una lámpara de mesa y estaba Stella desvistiéndose, sin saber que yo la observaba desde la escalera. Pude ver sus pechos pequeños (de costado) cuando se quitaba la remera de gimnasia y, como escuchando mis ruegos en ese momento, giró hasta quedar de espaldas y se bajó el pantalón largo, quedando con una pequeña tanga cola – less que apenas tenía atrás una fina tira que se metía entre sus nalgas. Allí pude descubrir ese culo de adolescente que La Flaca ocultaba con sus ropajes holgados, duro, parado, bonito, si bien para nada voluminoso…tampoco lo necesitaba, estaba sencillamente perfecto. Retrocedí unos peldaños, lentamente, sin darme vuelta, de modo que si Stella llegaba a percatarse de mi presencia, bien podía pasar como que yo iba subiendo las escaleras y era una situación accidental. Mientras hacía esto, Stella se agachó para quitarse la tanga, antes de envolverse en un toallón de baño y aprestarse a tomar una ducha. Esa visión de su culo desnudo en la semipenumbra del cuarto, que habrá durado dos o tres segundos, no más, casi me mata del corazón….quedé como loco y durante toda la cena no hacía más que pensar en lo que había visto y, encima, lo relacionaba con lo que Viviana me había contado………estaba realmente sobre-excitado y mi cabeza trabajaba a toda máquina. Esa noche, como siempre, me tocó llevarla nuevamente a su casa y en el camino, antes de recoger a sus hijos, no pude más y le conté lo que me había dicho Viviana sobre su experiencia anal y que desde entonces vivía obsesionado con ello. Me jugué el todo por el todo y decidí que si fracasaba en el intento, trataría que quedara en una charla íntima entre ambos. Stella me sonrió y me dijo, muy suelta de cuerpo “¿Y debiste esperar hasta verme desnuda hoy para proponérmelo? ” Yo casi me muero, primero de sorpresa y después de la risa. De modo que la muy ladina había preparado todo, esperando que yo subiera para desnudarse!!!!!!!! Muchas veces los hombres no valoramos el coraje y la determinación de las mujeres cuando quieren obtener algo. Me había tendido una trampa y había resultado ser yo “el cazador cazado”. Detuve el auto a un costado y le estampé un beso, el cual me correspondió de igual manera, con gran pasión. Inmediatamente se separó de mí y me dijo que era tarde, que debía recoger a sus hijos e ir a la casa porque el marido (que estaba de viaje) la llamaba siempre antes de la medianoche. De modo que quedamos para vernos al día siguiente en un bar de las afueras de la ciudad, en una zona donde hay muchos albergues transitorios. No hace falta agregar que esa noche no pude conciliar el sueño y la imagen de Stella desnuda, agachada, quitándose la tanga, me volvía literalmente loco. Al día sigiuiente estuve diez minutos antes en el lugar de la cita y Stella llegó puntual, en un taxi. Como era un lugar público, nos besamos en las mejillas, como dos amigos y tomamos sendos cafés, en tanto hablábamos y nos reíamos juntos de lo que había sucedido el día anteror y mientras ella me contaba de sus frustraciones sexuales con su marido, de su fascinante pero corta aventura anal y de las fantasías que tenía conmigo por los relatos de su prima, mi esposa. Enseguida coincidimos en que no era bueno exponernos innecesariamente en un lugar público, por la condición de casados de ambos y, siendo que éramos adultos y sabiendo muy bien lo que queríamos uno del otro, decidimos ir a un hotel. Hasta ese entonces, solamente nos habíamos besado la noche anterior, pero cuando uno tiene una cierta edad y sabe muy bien lo que quiere, no necesita largos prolegómenos para llegar a la cama, basta con desearlo mucho, para hacerlo. Había llevado un pote de vaselina en la guantera de mi auto y me cuidé bien de no olvidarlo cuando llegamos a la cochera del hotel. Stella se sonrió cuando abrí la guantera y saqué la vaselina, me miró y me dijo como al pasar “previsor el hombre” Una vez adentro, Stella ni me dió tiempo a que la besara o comenzara a desnudarla. Directamente se quitó el habitual solero que llevaba, no usaba corpiño, de modo que quedó desnuda, solamente con una mínima tanga blanca y con sus sandalias de tacos altos. Se acercó amí, me rodeó el cuello con sus brazos (es bastante más alta que yo) y me besó largamente, mojándome con su saliva mis labios y dejándome con una erección inocultable. Se acostó boca arriba en la cama, de través, con la cabeza hacia uno de los laterales y las piernas hacia el otro lado. Yo me desnudé inmediatamente y me acerqué a su rostro, quedando yo mirando hacia sus piés. La besé largamente mientras ella estiraba los brazos y me tomaba la pija con las dos manos. Se apartó de mi beso para decirme “no mentía Viviana cuando decía que tienes la pija de un burro, por favor, no me vayas a lastimar, tengo poca experiencia por la colita” No te hagas problemas – le contesté – me he acostumbrado a meter este pedazo de carne en agujeritos muy pequeños………..(mentiras, muchas veces lo había intentado sin lograrlo) Dicho esto, comencé a bajar por su cuerpo, besando desde su boca, hacia los pechos que, no por chicos dejaban de ser hermosos. Sus pezones estaban duros y erectos, de tamaño pequeño y apenas un poco más oscuros que su rosada piel. Recién en ese momento reparé en su piel. Muchos hombres se fijan demasiado en las “formas” de una mujer, olvidando un detalle tan importante como es la piel femenina. Stella tenía la piel como porcelana, tan suave y lisa al tacto como pocas veces en mi vida toqué nuevamente; creo que esa piel especial de Stella me excitó más que sus curvas y formas, las que de por sí eran delgadas y hermosas. Besé su ombligo y su pubis, el cual estaba totalmente depilado; Stella no tenía ni un pelito, agregando un toque más de niña, a su, de por sí, casi adolescente físico. Me incliné más y llegué a los pliegues de la vulva y giré con ella en la cama, de modo de quedar yo abajo y ella arriba. Inmediatamente Stella recogió las piernas, para quedar “sentada sobre mí” poniéndome su concha bien sobre mi cara y se inclinó luego hacia adelante, tomando mi pija y besándola con lujuria y desesperación. Obviamente no tenía esos labios anchos, carnosos y sensuales al vicio; Stella era una experta mamadora. Primero me lamió la pija de arriba a abajo, dejándola toda mojada en su saliva, luego apoyó ambas manos abiertas sobre mi pubis, rodeando el tronco y jalando hacia abajo el prepucio y dejó la cabeza de mi verga totalmente descubierta. A partir de allí, comenzó a bajar con su boca y a salir lentamente, casi diría, deliberadamente lento. Cada vez que se la metía, llegaba más abajo y sus labios apenas me rozaban, haciéndome delirar. Finalmente, logró tragarse toda mi pija, yo no podía creerlo, además de una mujer “anal” Stella también era una “garganta profunda”. La Flaca había resultado ser un diamante en bruto al cual sólo había que pulir un poco y me tocaba a mí ser quien hiciera el trabajo fino….. Yo había dejado de lamerle la concha para mirar por un costado, sobre el espejo que estaba justo en frente de la cara de Stella, para ver cómo se metía lentamente mi pija en la boca y llegaba hasta mis pelos….había que ver ese espectáculo único ¡¡¡Qué maestría en chupar pijas tenía Stella!!! Mientras Stella seguía con su despliegue de habilidades para mamar vergas, me concentré en su concha, rosada, depilada, de labios perfectos y le metí la lengua en su canal y clítoris, mientras ya con un dedo de la mano derecha jugaba, haciendo círculos, en la puerta de su culo. Era un 69 atípico, por cuanto sabía que su placer estaba en el orificio anal y no en la concha, pero no podía perder la oportunidad de mojar mis labios en tan hermosa concha qiue se me presentaba y, además, estaba yo recibiendo una mamada sublime; tenía la pija como un palo y estaba pronto a no poder retenerme más. De modo tal que, luego de varios minutos, salí de esa posición, acosté a Stella boca abajo y coloqué una almohada debajo de su vientre, de tal forma que quedó con el culo bien abierto y levantado. Me iba a dedicar a preparar el terreno para el sexo anal, a su vez que me calmaba un poco después de su terrible mamada, pues de lo contrario, iba a terminar teniendo yo un rápido orgasmo….y eso era precisamente lo último que deseaba. Me acosté boca abajo entre las piernas de Stella, quedando sus nalgas frente a mi cara; separé cada nalga con mis manos y me hundí en ellas, dándole a su rosado y pequeño agujerito un largo y mojado beso. Luego comencé a jugar con la punta de mi lengua en su esfínter, del cual me separaba cada tanto para observarlo. Realmente Stella era, desde todo punto de vista, una mujer anal ciento por ciento.Su esfínter era apenas rosado, perfecto, sin pliegues ni rugosidades, un cono de carne que se hundía suavemente en su interior. Si hasta su forma “cónica hacia adentro” parecía una guía especialmente diseñada para guiar las pijas al interior; más perfecta no podía ser. Cuando le hube lamido, chupado, mordido, besuqueado su precioso culo e incluso, cuando se relajó y me permitió explorar con mi lengua dentro de él, procedí a introducir lentamente un dedo, mojado en sus propios jugos, mezcla de mi saliva y su flujo, que ya chorreaban por sus labios vaginales. Mi dedo mayor fue aceptado rápidamente y enseguida lo tenía todo adentro, mientras yo lo giraba como un tornillo. Stella gemiá, suspiraba y ella misma se abría las nalgas con sus manos para facilitar mi trabajo. Tomé el pote de vaselina, le pasé una abundante cantidad en el esfínter y con un dedo también le metí vaselina dentro de su culo. Mi dedo entraba y salía con gran facilidad y sin ninguna resistencia. De un dedo pasé a dos y luego de un buen rato a tres, haciendo ésto con sumo cuidado.Cuando comencé a meterle tres dedos en el culo, ya Stella gemía fuertemente, levantaba su culo, se abría más las nalgas con las manos y me apretaba los dedos con su anillo anal, haciendo un movimiento espasmódico de apretar y aflojar…obviamente estaba muy excitada y ya en el punto ideal para que yo comenzara a meterle mi verga. Me puse abundante vaselina en toda la pija, desde la cabeza hasta el tronco y volví a envaselinarle el culo a Stella por enésima vez; la idea era entrar muy profundamente sin lastimar y prolongar la cogida todo el tiempo posible. La dejé a ella en esa posición, acostada boca abajo, con una almohada debajo de su vientre y ella abrió bien sus piernas hacia los costados, de modo que la apertura de sus nalgas fuera completa y su esfínter quedara totalmente expuesto. Estiró los brazos hacia adelante, tomándose del borde de la cama, de forma tal que, vista de arriba parecía una enorme “letra Y Griega”. Más sensual y erótica su pose no podía ser, mi pija se había puesto nuevamente muy dura y parada y casi palpitaba por enterrarse en ese culo. Me puse sobre ella, apoyé la cabeza de mi pija en el agujero del culo y empujé suavemente. Con toda la vaselina que ambos teníamos puesta y todo el trabajo anterior con mis dedos, la cabeza entró fácilmente, su esfinter se había dilatado muy bien. Stella gimió, diciendome nuevamente que fuera suave. Sabía que ella tenía poca experiencia anal (apenas tres veces, según sus propios relatos) pero sabiendo que era una mujer que obtenía sus orgasmos sólo analmente, que disfrutaba enormemente de ello y habiendo visto lo maravilosamente fácil que recibió mis tres dedos en su culo……….quise ser suave, pero no exageradamente delicado. Comencé a empujar mi pija dentro de su culo, lo hice lentamente pero sin detenerme, avancé en su interior centímetro a centímetro, mientras Stella daba un largo e interminable gemido, ronco, grave, como si quisiera ahogar un tremendo grito, como si temiera ser escuchada. Cuando llegué exactamente a la parte de la mitad de mi pija, que es donde se pone más gruesa, Stella, que habitualmente era muy suave y muy femenina, levantó la cabeza, mirándome a través del espejo del frente y me dijo “hijo de puta, me estás partiendo el culo” casi gritando. Pero su rostro no era de dolor, estaba transfigurada; su habitual suavidad y delicadeza se habían transformado y ahora era una bestia hambrienta de pija que me miraba con los ojos desorbitados, enrojecidos y al decir esto dió un empujón final hacia atrás y arriba. Dio un grito que debe haber sido mezcla de dolor y placer, porque mientras gritaba roncamente, empujaba más y terminaba de meterse hasta el úlitmo de mis 22 cm dentro de su culo. Yo estaba encima de ella, tan metido entre sus nalgas como nuestras anatomías lo permitían y no me movía. Solamente empujaba hacia adentro, como queriendo estaquearla, dejarla clavada contra el colchón. Acerqué mi cara a la de ella y le dije al oído, como quien dice un secreto ¿Así querías que te cogiera? Su largo sí y el movimiento pendular que imprimió a sus caderas bastaron por respuesta. A partir de ese momento comencé a sacarla largamente, dejando casi la cabeza de la verga afuera de su culo, para meterla hasta el tronco nuevamente. Repetía este movimiento de manera lenta y deliberada, de la misma manera lenta y deliberada que Stella me había mamado al principio. Sentía esta vez no en mis dedos, sino en mi pija, los movimientos espasmódicos de cerrar y abrir el esfinter de Stella. Cuando la metía hasta el fondo se abría y cuando comezaba a sacarla lo cerraba, apretándome como una mano. Quise en un momento, instintivamente, llevar mi mano derecha hacia su clítoris y suavemente me dijo “no es necesario” ACABO POR EL CULO………………..con lo cual me concentré en sodomizarla largamente durante más de media hora continua. Le mordía la nuca y le decía obscenidades al oído, obteniendo de ella más calentura. Sus movimientos eran increíbles, manejaba sus caderas de manera magistral; rotaba la cintura y a su vez empujaba hacia atrás y arriba, Stella estaba evidenciando que era, no sólo una mujer anal, sino una adicta fanática a ser penetrada por el culo. Cuando vino su orgasmo, yo no aguantaba más (me estaba controlando pero ya no podía seguir mucho tiempo más). Sus movimientos se hicieron más rápidos y cortos, el mete saca ya parecía una máquina, me decía “así, así, así” y entonces cambió sus gemidos y grititos por un sonoro, grave e interminable grito, mientras clavaba sus uñas en la cama y arqueaba totalmente su espalda, como si por caso hubiera quedado algún milímetro de mi pija que no hubiera entrado totalmente en su culo. Allí sí, sus espasmos anales se hicieron rápidos, contínuos y me apretaban la pija como si fuera una mano. Me apreté contra ella y la tomé de los hombros, empujando todo lo que pudiera. Yo acabé entre gritos y sentía mi semen salir a chorros dentro de su culo, me daba la sensación que ese culo me absorbía, me succionaba y me llevaba hasta la última gota. No sé cuánto tiempo estuvimos así, hasta que terminamos de relajarnos. Seguía yo encima de ella y sentía cómo lentamente mi pija se iba ablandando. Cuando la saqué, salió de su culo un borbotón de semen y me quedé extasiado mirando ese esfinter, ahora todo enrojecido, abierto como una enorme boca oscura y que cada tanto hacía un movimiento de espasmo, se cerraba y al abrirse expulsaba otro poco de mi leche. Ese día no pudimos repetirlo, ella había quedado con su esfinter muy inflamado y yo, realmente, después de esa acabada, iba a necesitar un rato para reponerme, realmente había sido una cogida violenta, brutal, animal, salvaje. Con Stella fuimos amantes durante varios años, nunca se supo lo nuestro. Luego yo me separé de Viviana y me mudé de provincia. Algunas veces llamo por teléfono a la noche a Stella y nos hemos visto un par de veces más, aprovechando algún viaje furtivo mío, coincidiendo con los viajes del idiota-cornudo del marido de Stella, el que no supo aprovechar una mujer anal, un verdadero regalo del cielo. Con el tiempo conocí a otras mujeres anales, pero nunca fue lo mismo que con Stella. A los hombres que lean esto, si alguna vez se topan con una mujer anal, no la dejen escapar y a las mujeres que lo lean, si creen ser “mujeres anales” pues han sido tocadas por la varita mágica, aprovéchenlo al máximo, tendrán, seguramente, los hombres a sus piés.

En este relato erotico una mujer casada nos cuenta su primera experiencia con un doble anal, su marido es el que graba todo los videos porno, brutal!

Como ya saben soy casada, 26 años, muy ardiente e infiel con el consentimiento de mi marido, el es un voyeur de tiempo completo, goza viendo como otros me culean, por ejemplo el sabado pasado el arreglo un encuentro con 4 hombres para mi sola,a medida que cumplo y hago realidad mis mas grandes fantasias mas cosas excitantes hago,actualmente soy una viciosa del sexo anal, solo me gusta que me den por el culo y con vergas bien grandes, Dago mi esposo conocedor de mis gustos procura hacermelos realmente tangibles, y el contacta hombres que vivan o esten radicados en Bogota para formalizar un encuentro personal el fin de la semana que preferimos sea sabado para amanecer y reposar el dia Domingo de la noche de juerga, durmiendo a pierna suelta hasta el medio dia.

Despues en la tarde salimos al parque, a cine o nos quedamos en nuestro apartamento viendo t.v., como les contaba el sabado pasado fue muy especial ya que Dago mi marido habia contactado varios amigos para quecalmaran mi arrechera, el siempre lleva la camara de video para filmarme y despues juntos en nuestra intimidad vemos mis escenas explicitas cargadas de sexo duro, mis videos son mejores y mas excitantes por su crudeza que cualquier pelicula de esas gringas que por ahi se ven.

El Sabado Dago me recogio como siempre en el apartamento y luego fuimos a comer algo mientras la hora de la cita se acercaba,quedamos de llegar entre las 9 y 10 de la noche al apartamento que estaba destinado y habia sido prestado para la reunion, a veces Dago invita a amigos intimos que ya han estado conmigo pero eso si los mejores dotados e incluye 1 o 2 nuevos, pero esa noche todos ya eran conocidos ya que Dago queria que me culiaran duro toda la noche,estaban Juan con 53 años encima y que fue uno de los de mi primera orgia en presencia de mi marido hace 5 años, cuando yo apenas tenia 20añitos.

A pesar de su edad aun es juvenil y fuerte en la cama y con mucha experiencia sexual, Luis de 38 años tambien muy bien dotado de pene, Carlos un costeño moreno de 30 años con 23 cms de verga y Eliecer un bogotano separado de 40 años con una verga gorda y larga que es incansable culiando, cuando vi esos 4 machos tan bien dotados ya tractivos me senti la mujer mas feliz del mundo, cada uno me saludo de beso en la boca y practicamente empezamos la orgia nada mas llegar al apartamento que era de Eliecer.

Nos dirijimos los 6 a la sala y nos tomamos unos cuantos brandys todos nos mirabamos con expectacion y deseo, empezaron a morbosear con chistes vulgares y cosas de doble sentido, total ya eramos intimos y sin perder tiempo me encamine al dormitorio y conellos detras, la cama era de buen tamaño y cabiamos todos, me desnude sensualmente delante de ellos llevaba una bulsa escotada que dejaba vermis grandes tetas, una falda corta y ceñida que delineaba mi gran trasero, medias veladas floreadas que hacian mis piernas mas llamativas.

Me fui quitando cada prenda con los ojos de ellos en mi, tenia una tanga hilo dental roja con encajes, me habia rasurado la cuca solo se me veia la raja, cuando quede desnuda ya todos estaban con sus miembros hinchados y a punto de salirse de sus pantalones, cuando Juan se quito sus ropas los demas hicieron lo mismo y me encontre en medio de 4 magnificas vergas grandes, gordas y hermosas solo para mi.

Me hice en medio de ellos y para calentarlos un poco los mame un poco a cada uno, blanqueaban los ojos con mis caricias y vibraban de placer, luego empezo la sesion de sexo anal mas memorable que yo halla tenido, todos y cada uno me clavaron en todas las posiciones imaginables en cuatro, en pollo asado, de frente, de lado, encima mio,yo encima de ellos con sus vergas en mi culo, todos me hicieron duro y se botaron abundantemente en mi recto, despues Carlos el costeño viendo mi ano dilatado, abierto, chorreante de aceite y leche y con ganas de mas verga.

Me insinuo que si me gustaria dejarme hacer la doble penetracion anal simultanea entre el y otro de los alli presentes, no lo pense dos veces y con lo excitada que estaba yo sabia que mi ano se comeria lo que le metieran, entonces escogi a Eliecer para hacerlo con Carlos ( las dos vergas mas grandes), acomode a Eliecer acostandolo de espaldas en la cama y me subi encima cara cara introduciendome su gorda y larga verga en el culo que se la comio sin problema, le dije a Eliecer que me abriera las nalgas con sus 2 manos para que Carlos el costeño se preparara por detras y se acomodara cosa que hizo al momento despues que Dago se puso por debajo cerca con la camara de video para filmar hasta el mismo detalle.

El costeño miraba como la gorda verga de Eliecer entraba y salia acompasadamente de mi culo y como yo movia cadenciosamente mi cintura demostrando el placer anal que sentia, entonces Carlos viendolo bien lubricado que mi ano estaba con el semen de ellos 4, me cogio de la cintura para que me estuviera quieta y colocando la cabeza de su pene por encima de la verga de Eliecer que estaba bien adentro de mi culo empujo suave pero con firmeza su miembro hasta que la punta entro y se deslizo junto a la de Eliecer hasta mandarmela bien a fondo.

Fue impactante la sensacion y me empece a mover freneticamente mientras el costeño y Eliecer salian y entraban juntos al tiempo en mi ano, entonces sincronice mi cintura con el meneo de ellos 2 y movia mis nalgas agradecidas por tener esas dos gruesas, largas y hermosas vergasen mi recto temblaba de la emocion, cuando los tres nos moviamos como una sola persona y oia los jadeos de Dago mi esposo filmando arrodillado metido por debajo de las piernas del costeño, es lo mas placentero y grandioso que haya hecho en materia sexual y me agrado tanto que cuando senti 2 enormes orgasmos anales mis piernas temblaban al estar emparedada entre esos dos machos culiones.

Entonces de repente senti la extraña sensacion de cagar y asile grite al costeño que me decia dandome verga que me cagara que ellos me iban a sacar la mierda,me excito mas que Carlos me cacheteara las nalgas fuertemente lo que aumentaba mi placer, y la pasion de llos que inmisericordemente y sin compasion me daban verga sin lastima, fue aun mas delicioso cuando el costeño Carlos y Eliecer casi simultaneamentesoltaron la descarga de sus grandes y sudorosas huevas en el fondo de mi ano, asi segui en sandwich entre ellos hasta que sus miebros flaccidos y chorreantes se salieron de mi ano, que al quedar desocupado y totalmente abierto dejo escapar un largo y sonoro pedo de gusto que no pude controlar ya que sentia mi culo completamente desfondado, mi esposo me hizo colocar de rodillas sobre la cama abriendome las nalgascon mi dilatado y abierto ojete anal a la vista de ellos 4.

Yo me acariciaba el clitoris por debajo dejando que Dago filmara como poco a poco iba saliendo todo el semen que ellos dos me habian echado dejado en el fondo del culo, como la experiencia fue tan fuerte, mi recto se resintio y me toco ir al baño a defecar, expulse el excremmento totamente lavado de semen, despues de asearme el ano y descansar un rato, esperando que el ojete volviera a su estado normal,les dije que me gusto tanto que lo repeti de nuevo con Luis y Juan el que tiene 53 años, Dago en un momento dejo de filmarme y no se aguanto y vino y me boto su semen en la boca, la reunion fue un exito y gozamoslos 6 muchisimo.

Vaya par de pollones con los que va a jugar esta zorra.
Recibiendo las dos pollas a la vez, una por el culo y la otra por el coño en diferentes posturas.
Lo mejor es cuando la tia se pone con el culo en pompa y uno por detras enculandola y el otro aprovechando que la tía se va hacia alante, se pone ahí y cuando viene le mete la polla en la boca, atragandola con cada embestida del otro.

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